CLUB LEÓN

‘Yo no borraría nada’: Así se vivió el ascenso desde la tribuna del Estadio León

Se cumplen 10 años del regreso a Primera División y así lo recuerda Arturo Guerra, orgulloso seguidor del Club León

La historia de Arturo Guerra Muñoz en el 12/05/12.
Escrito en LA BARRA el

Tranquilo, pero con una sonrisa enorme por la emoción de hablar de su amado Club León, Arturo Guerra Muñoz recuerda el mítico regreso verdiblanco en 2012. 

Enfundado en esa camiseta verde del Apertura 2012, el primer torneo del León en Primera División tras 10 años, Arturo charla amenamente sobre su rol como aficionado de un equipo histórico.

Recuerdos amargos tras la Ida Vs Correcaminos

Arturo ha seguido al León durante 28 de sus 35 años de vida. Vivió los 10 años de tristeza y frustración, con tres finales de Ascenso pérdidas hasta ese 12 de mayo del 2012 ante Correcaminos. 

Sin la calentura del momento y analizándolo con tranquilidad, el marcador no fue tan malo cómo se pensó después del partido de ida en Tamaulipas, cuando León perdió 2-1.

“Un 2-1 lo veía remontable, sabíamos que León tenía que ganar por dos goles para poder ascender. Analizándolo en frío, en aquel momento después del partido, pues decías ‘al final nada más fue diferencia de un gol’ cuando pudieron haber sido tres”.

Sin embargo, eso no alejó a los fantasmas del fracaso:

“Cuando íbamos perdiendo 2-0 sí sentíamos que venían los fantasmas. Fueron tres finales de Ascenso perdidas (2003 Vs Irapuato; 2004 Vs Dorados y 2008 Vs Indios) y sentía que otra vez iba a quedarse el equipo en la orilla… un año más en la Liga de Ascenso”. 

“Era un semestre en el que León no había perdido, iba invicto y fue súper líder. Pensábamos que mínimo se traerían el empate, pero cuando pierden, moralmente, nosotros como afición nos vinimos abajo. Pensábamos que iba a ser fácil y nos dejó con esa duda de si se podría remontar o no”. 

 

La emoción en el día final

Su sonrisa al recordar esos momentos previos al día final ante Correcaminos es incomparable, pues desde allí pude notar que, de verdad, fue un día de nerviosismo, júbilo y algarabía horas previas al cotejo. 

“El estadio se llenaba desde mucho antes y llegamos (su amigo José Luis, su hermana y dos amigas) por lo menos una hora antes y desde esa hora el estadio estaba prácticamente lleno, entonces había que llegar con antelación para conseguir buen lugar en puerta 10, con el ansia de que comenzara el partido y cayeran los goles”. 

Los boletos del 12/05/12

Aunque ya había vivido esa experiencia, el nerviosismo jamás se fue del alma futbolística de Arturo: 

“Estábamos con mucho nervio esperando el silbatazo y ya sabes, antes del juego viendo todo el show de los patrocinadores y el cotorreo en la tribuna, pero sí internamente con la emoción y la sensación de que ya querías que empezara”. 

Arturo dentro del estadio Nou Camp junto a su compañero de estadio en ese torneo.

Hasta no vivirlo, no creerlo

Fueron tantos los episodios de sufrimiento que vivieron los aficionados, que quizás muchos replicaron lo que hizo Guerra Muñoz en aquella noche de mayo: 

“Caen los dos primeros goles y nos dio mucha tranquilidad que los goles cayeran en el primer tiempo, pero hasta que no pitara el árbitro el final del partido no íbamos a estar contentos. Sentíamos que podía pasar algo, suspenderse el partido o algo así. Todavía con el 5-0 en el segundo tiempo no nos la creímos hasta que no vimos al equipo levantando el trofeo”. 

Toda una vida hasta ese Ascenso

Arturo sufrió con su equipo en varias etapas de su vida tanto académicas como escolares. Fue un momento de júbilo y alegría, pero no podía creérselo. No sabía ni cómo festejarlo. 

“No me la creía. Fue un sueño de mucho tiempo y 10 años se dicen fáciles, pero no lo es. Transcurrió mi última etapa de preparatoria, toda la universidad e incluso me gradué, empecé a trabajar y León todavía seguía en Liga de Ascenso”. 

Cuando sucedió aquella hazaña en el Clausura 2012, él contaba con 25 años de edad y sería la primera vez que, en plenitud, viviría partidos con convocatoria nacional. 

“Yo veía muy lejanos esos partidos de Primera División, casi casi como en sueños y recordaba los que me tocó de 1994 al 2002 y decía ‘Caray, cuándo me tocarán vivirlos de nuevo’ y así después se dieron esos dos campeonatos en Primera División”. 

‘Yo no borraría nada’

Cuestionado sobre una la fantasiosa posibilidad de borrar esos 10 años de infierno, Arturo Guerra es contundente:

“Las cosas pasan por algo. Tuvimos que sufrir y penar esos 10 años, pero la espera valió la pena, puesto que el León desde que regresó a Primera División ha sido nuevamente exitoso. Puedes descender, pero lo importante es cómo regreses y el papel exitoso que puedas adoptar nuevamente y León lo ha hecho”. 

Recordando algunas anécdotas más, esta frase podría representar a cualquier aficionado esmeralda que sufrió de esa penuria y ahora goza con la prosperidad de su equipo: 

“Sinceramente yo no borraría nada. Al final quedan los buenos recuerdos y yo me mantengo en que por algo pasan las cosas y nos tocó penar, pero aquí ya estamos de regreso”. 

Guerra Muñoz posando con los recuerdos del León en su etapa de Ascenso.

A 10 años de distancia

12 de mayo del 2012. Han pasado ya 10 años de aquella ocasión en el que los verdiblancos le dieron un nuevo rumbo a su historia y compraron su boleto sin retorno a las tierras gloriosas del máximo circuito. 

Así como Arturo, hay millones de aficionados esmeraldas que penaron en esa década de infierno, pero apuesto a que, como él, la mayoría tampoco olvidaría esa historia de penumbra porque esas mismas épocas de claroscuros enaltecen la grandeza de un club que supo renacer de las cenizas y marcó una época en el futbol mexicano.