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Para el partido ante Pachuca, Carlos David acudió al Estadio con el jersey rosa, aquel con el que León ganó el bicampeonato en 2014. Foto: Ituriel Pérez

León.- A las afueras del estadio, el ambiente no es de derrota, sino de una profunda esperanza. Los seguidores reconocen que el camino es largo y que aún queda una gran cantidad de partidos por delante para revertir la situación.

Pasión en familia y rivalidad con amor

Para los leoneses, el futbol es un ritual que se vive estrictamente en familia, incluso cuando los colores se dividen. Es el caso de Perla, quien llegó mostrando orgullosamente los colores verdes de la Fiera. Caminaba acompañada de su familia, en la que operaba una pacífica convivencia futbolística y es que su pariente Mauricio acudió a la casa de la Fiera portando con orgullo los colores de los Tuzos del Pachuca.

A pesar de la rivalidad en casa, Perla no ocultó su deseo de ver al León salir de una vez por todas del bache.

Esperemos que ya ganen, aquí andamos como siempre apoyándolos. El equipo no se vio del todo mal en el partido contra Tijuana, pero sabemos que esto apenas empieza. Lo que más queremos es que el León vaya mejorando poco a poco hasta lograr a finales de año meterse a Liguilla”, confesó con una sonrisa optimista.

Nostalgia de gloria para encender el presente

El duelo ante Pachuca también fue el escenario ideal para revivir la época dorada del club. Carlos David se presentó al estadio junto a su esposa y sus dos pequeños hijos con un amuleto histórico, el recordado jersey rosa. 

Aquella camiseta evoca la histórica final de 2014, cuando la Fiera se coronó en Pachuca vestida de ese color, sellando el Bicampeonato bajo el mando de Gustavo Matosas.

Carlos mostró con orgullo la prenda que de inmediato trajo buenos recuerdos a los presentes.

En familia, muy contentos de estar aquí apoyando al León, esperando que ya mejore nuestra situación”, comentaron los integrantes de esta familia muy “fiera” mientras se disponían a entrar al inmueble. 

De esta forma, la afición verdiblanca demostró que las malas rachas son pasajeras, pero el amor por su equipo es para siempre.

Leonés de nacimiento, adoptado por San Luis Potosí y ahora de regreso a la ciudad. Tuve la fortuna de cubrir la final por el ascenso en 2012, la sexta y séptima estrella logradas por Matosas, aunque...