Tras la dolorosa derrota por 4-3 que el Club León registró en su visita a Mazatlán en la que uno de los principales puntos débiles fue la defensa del conjunto esmeralda, Edgardo Fuentes, defensor de la Fiera en el campeonato de la temporada 91-92, destacó la importancia que la zaga debe de tener en una instancia tan importante como es la de la pelea por la liguilla.
En entrevista para Soy Fiera, el chileno destacó:
“Todo depende de la idea de cómo quiera jugar Nacho, yo creo que no va a renunciar a sus principios de jugar a uno o dos toques, de tener mucha movilidad, yo creo que eso le debe de dar buenos resultados, pero sobre todo lo que más deben de cuidar es la concentración en la defensa”.
Como uno de los mejores defensores que han venido al futbol mexicano, Fuentes recomendó: “Sobre todo deben estar muy bien concentrados atrás y más cuando se ataca arriba o cuando se presiona en la salida, porque eso conlleva a cometer errores”.

Y agregó: “Los problemas que vimos el viernes son los que te conllevan a apretar la salida del rival, pero yo creo que León puede corregir de cara a la liguilla, aunque sea en repechaje, León puede pelear por el campeonato nuevamente”.
Factor contundencia
Además, consideró fundamental mejorar en las oportunidades que se tienen al tocar el marco rival: “Todavía queda un partido en fase regular en el que se pueden corregir cosas, lo del viernes pasó mucho por no definir el partido, el equipo León creó muchas situaciones de gol sobre todo antes de irse al descanso, ya después se complicó con los cambios que hizo Tomás (Boy)”.
Finalmente señaló:
“Yo note inseguridad en el desarrollo del segundo tiempo por parte del León y más que nada por eso se complicó, pero yo creo que el León a pesar de que tendrá bajas por lesión o expulsiones en casi siete jugadores para el sábado, creo que tiene juego, buenos jugadores desequilibrantes y retomando un poquito los principios que le han dado resultados yo pienso que será un fuerte contendiente al título”.
Fuentes defendió los colores esmeraldas de 1990 a 1992, en donde de la mano de Víctor Manuel Vucetich se hizo de la quinta estrella en la historia del Club León.
