Habían tenido que esperar diez años y aunque hubo algunas otras chances antes de las de mayo de 2012, la afición del Club León decidió hacer un esfuerzo más y confiar en su equipo por el tan anhelado ascenso a Primera División, por lo que costaran lo que costaran, había que hacerse de los boletos necesarios para apoyar a su Fiera en un momento tan importante.
Debido a la pasión, fue antes de jugarse el duelo de ida en la cancha del estadio Marte R. Gómez en Ciudad Victoria ante Correciaminos, los seguidores verdiblancos en toda la ciudad y sus alrededores estaban a la espera de la venta de boletos del partido de vuelta, por lo que ello significó acampar en el Nou Camp prácticamente desde iniciada la semana.
Tumultos y largas filas
Desde el lunes 7 de mayo, la banqueta que pasa justo frente al estadio León lució repleta de aficionados que turnando su presencia lograron dejar en claro que había que hacerse de un ticket sí o sí para un duelo por demás esperado.

En aquellos tiempos los precios de los accesos parecían ‘dispararse’, (actualmente parecieran ser de un partido ‘normal’ de fase regular) y es que oscilaban entre los $180 pesos para Sol, Preferente $300.00 y Zona A $360.00 pesos.

Varias historias se gestaron en aquella fila en pleno Bulevar Adolfo López Mateos, no faltaron las risas, no faltaron las nuevas amistades, tampoco faltó el compartirse hasta el lonche con tal de soportar las horas y lograr un boleto.
La venta de boletos arrancó oficialmente el martes 8 de mayo en punto de las 12 horas y rápidamente las más de 30 mil localidades fueron agotadas en su totalidad por los seguidores de la Fiera.

Se trató nada más ni nada menos que de una semana que estuvo llena de magia y que logró hermanar más aún a toda una ciudad, las generaciones de aquel momento jamás olvidarán lo que significó que León retornara al Máximo Circuito y de que manera.
Con información de Blog de Liga de Ascenso.
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