Eran las 9 de la mañana del domingo 7 de diciembre de 1997 y un entonces bien conformado plantel del Club León terminaba un ligero desayuno en el hotel de concentración en la capital del zapato. 

Con aquellos pants noventeros de la firma jalisciense ‘Atlética’, en el que prevalencia el color verde en el pantalón y una bonita playera tipo polo con el escudo bordado de la Fiera, algunos jugadores de la Fiera se mostraban sonrientes, relajados y sobre todo mentalizados en que apenas unas horas más tarde había que buscar el sexto campeonato en la historia de la Institución, 

Nadie se imaginaba lo que cercano a las 14 horas de mencionado día, estaba por suceder…

En medio de un ambiente por demás optimista, con las calles de todo León presumiendo y ondeando las banderas de su Fiera, ya sea afuera de cada casa o establecimiento, la ciudad era un auténtico fortín ante la visita de una Máquina Cementera que buscaba arruinar la fiesta en donde ‘La vida no vale nada’. 

Del 1-1 Global a la tragedia 

La Ida disputada tres días antes en el estadio de Ciudad de Los Deportes o Estadio Azul en la capital del país, había terminado con bronca debido al solitario gol que daba la ventaja a los Cementeros y que vino cortesía del ‘Maestro’ Benjamin Galindo

Aquella fresca noche en el entonces llamado Distrito Federal, es recordada por más de un aficionado verdiblanco ya que el recio defensor central de la Fiera, Edgardo Fabián Prátola (DEP) ondeaba con su mano frente a los seguidores locales una seña que indicaba que en la Vuelta la Fiera se desquitaría. 

El día para la Gran Final llegaría y todo indicaba que la esperanza se renimaría debido a un golazo de Missael Espinoza, mismo que evidentemente hizo sentir una verdadera explosión de gargantas en el Nou Camp y es que todo se igualaba a uno por bando por lo que la disputa por el título estaba para cualquiera. 

Sin embargo, los minutos pasaron, el duelo se tornó por demás tenso, además del intenso sol que aquella tarde se dejaba sentir tal y como era costumbre en los juegos del mediodía en el inmueble del Boulevard Adolfo López Mateos

Fue necesario llegar hasta los 100 minutos y la tragedia llegó…

Con la presión a tope, un balón al área llegó a la humanidad de Carlos Hermosillo, para que el entonces  cancerbero esmeralda, Ángel David Comizzo, diera una criminal patada justo en el rostro del también llamado  ‘Gigante de Cerro Azul’.

El silbante del momento, Eduardo Brizio Carter, no dudó ni un sólo instante en decretar la pena máxima y aunque muchos se preguntaban la razón por la que el arquero sudamericano no había señalado la expulsión para el Esmeralda, años más tarde reconoció que buscaba que el argentino ‘sufriera’ con el castigo de defender la penosa acción anteriormente mencionada. 

Eran los tiempos del Gol de Oro, así que si el 27 de la Máquina la cobraba al fondo, todo pasaría a la historia. Y así fue. 

Peleas en la Puerta 5, la afición Cementera a punto de ser linchada, periodistas que tardaron más de dos horas en salir del inmueble, todo fue un contraste aquella tarde del 7 de diciembre.

Pasaron los años y la afición no sólo de Cruz Azul o de León, en general del futbol nacional no deja de recordar uno de los episodios más apasionantes en la historia del mismo, a grado tal de que varios de los protagonistas incluso han batallado para dar la ‘vuelta a la página’ luego de que tan impactante escena se diera en aquella portería de la 5 en el Nou Camp

Tuve el descaro de ir a reclamarle a Brizio, de que, porque lo expulsaba, yo estaba en diagonal, no recuerda quien centra a Palencia o Hermosillo que estaban en el área y yo volteo y me queda 30 o 35 metros la jugada y ya nada más veo cuando la pelota pasa, una pelota intrascendente y se da lo demás, pero yo nunca le vi la sangre a Hermosillo”, dijo Missael Espinoza en una entrevista brindada en 2022. 

Así y a 26 años, la patada de Comizzo a Hermosillo, seguirá en la memoria de propios y extraños como una de las escenas de aquel futbol pasional, en el que la sangre hervía en todo momento. 

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Alineaciones

León

Ángel Comizzo; Ricardo Cadena, Sigifredo Mercado, Carlos Turrubiates, Juan Antonio Reinoso; Flavio Davino, Roberto Medina, Martín Peña, Missael Espinosa; Everaldo Begines y Hernán Medford.

Cruz Azul

Óscar Pérez; Guadalupe Castañeda, José Luis Sixtos, Juan Reynoso, Omar Rodríguez; Joaquín Moreno, Carlos Barra, Héctor Adomaitis, Benjamín Galindo; Julio César Yegros y Francisco Palencia.

Leonés de nacimiento, adoptado por San Luis Potosí y ahora de regreso a la ciudad. Tuve la fortuna de cubrir la final por el ascenso en 2012, la sexta y séptima estrella logradas por Matosas, aunque...