En un partido para el olvido, La Fiera le regaló a su afición la segunda decepción en menos de una semana, y esta vez vino en forma de goleada.

Ante Pachuca, vimos esbozos de la idea que pretende el nuevo técnico para La Fiera. El asunto es que a este equipo le va a tomar varias semanas asimilar lo que le pide Holan, y la paciencia por estos lares es poca.

El cuadro bajo esmeralda -con un Rodríguez inexplicablemente como lateral- sigue luciendo desajustado y los defensores leoneses -desubicados y lentos en la reacción- son superados constantemente. Dos goles en contra en tres minutos, y cuatro anotaciones en total en una presentación, son claro ejemplo de lo anterior.

Chatos al frente

Al frente, la situación no es menos complicada para los Verdes. Atrás quedará la construcción de jugadas en base a varios toques -característicos de la etapa de Ambriz-, y en cambio, se pretende ser más vertical con trazos largos al frente y centros al área desde los costados.

Sin embargo, en este periodo de transición, el León luce inofensivo y no hace ni una ni otra cosa. A Fidel Ambriz la responsabilidad en la recuperación le está quedando -por el momento- un poco grande, mientras que Montes luce incómodo y la pareja Mena-Meneses navega en la intermitencia.

Hablar de la presencia de Gigliotti y Ormeño es irrelevante, porque si el medio campo no funciona estos pasan desapercibidos.

El torneo apenas inicia, y queda mucho tiempo por delante para ajustar. Por lo pronto, y luego de este papelón en Pachuca, el señor Holan tiene muchísimo por trabajar.

Con 25 años de carrera, ha vivido con el futbol desde la cuna, ya fuera con el Unión de Curtidores o con el Club León. Sabe encontrar el punto fino en cada juego y en cada movimiento de una Fiera a...