En un encuentro pasado por agua, Gallos Blancos y León nos regalaron un partido cerrado y con muy pocas emociones. El aguacero y el posterior parón, indudablemente condicionaron el desarrollo de la primera parte. 

La buena noticia es que La Fiera ligó su segunda victoria del torneo, y parece haber dejado atrás el desastre enseñado en su presentación. La mala nueva es que, a pesar de los dos triunfos, este equipo está lejos aún de mostrar un buen fútbol, situación entendible, debido al proceso de transición que atraviesa.

Ariel Holan probó con una fórmula distinta, y la adición de los Santiagos (Ormeño y Colombatto) pretendía dar una dinámica distinta al momento de atacar. A pesar de estar recién desempacado de Tokio, el argentino se hizo sentir en la media leonesa, tratando de llenar el hueco dejado por el “Chapo”. 

Aunque la escuadra esmeralda ofreció un buen cierre de primer tiempo, su funcionamiento decayó en la parte complementaria. Carente de profundidad y con pocas oportunidades al frente, los Verdes se dedicaron más a conservar la ventaja en el marcador. Sin embargo, y a pesar de cederle la iniciativa a un impetuoso Querétaro, La Fiera y su gran cantidad de hombres en el medio campo hicieron lo suficiente para contener los embates locales.

Además del aporte de Colombatto, hay que destacar el gol de Elías, el regreso de Cota, y la preocupación que genera Ormeño entre los defensores contrarios. En lo negativo, la defensa leonesa sigue pasando apuros cuando se pierde el esférico al momento de atacar con tantos elementos al frente.

Está que claro que el conjunto verdiblanco dista mucho de funcionar como Holan pretende, pero los seis puntos conseguidos hasta el momento dan la tranquilidad suficiente para seguir trabajando sin presiones.

Con 25 años de carrera, ha vivido con el futbol desde la cuna, ya fuera con el Unión de Curtidores o con el Club León. Sabe encontrar el punto fino en cada juego y en cada movimiento de una Fiera a...