Fue un concierto de pases. Fue un auténtico baile. Un festín esmeralda.

El León demostró que la lluvia de goles contra el Kansas City no fue circunstancial. Ahora le propinó tres al Mazatlán, equipo que llegó al Glorioso en calidad de invicto y aquí sufrió un golpe de realidad.

Ariel Holan cambió su esquema. Metió al ‘Avión’ Ramírez en el hangar de la banca y puso a Andrés Mosquera en la lateral derecha. También recorrió a Tesillo a la central y le dio oportunidad a Osvi Rodríguez.

Ambos laterales tuvieron peso específico en el juego. Mosquera en un ida y vuelta efectivo y Rodríguez dando pase a gol.

La Fiera supo recomponer un mal inicio y se sobrepuso al lodo y charcos de la cancha.

Con el gol de Mena en la primera parte, la Fiera tomo aires de confianza.

El segundo tiempo se pintó de verde nada más. Una dinámica intensa con un toque de pelota que mareó a la visita. 

El andar del ‘Patrón’ y de Mena fue importante, y si bien Elías jugó discreto, lo de Dávila resultó un regalo para el aficionado esmeralda.

El chileno se brindó en la cancha. Pasó el balón para el primer gol, anotó el segundo y salió convertido como la mejor opción en punta que tiene Holan.

Gigliotti marcó también, esto ayuda a enderezar los renglones torcidos en los cuales escribe el argentino. Una lástima su cobro en el penalti, aunque su aporte para el triunfo queda intacto.

Ante el Mazatlán, el León deleitó. Jugó alegre, dueño de las circunstancias y nunca especuló con la ventaja en sus garras. Así, sí.

Tres triunfos seguidos, nueve puntos y la Fiera amanece de sublíder. 

Ganó, goleó y gustó, palabras que juntas escriben una frase trillada en el fútbol, sin embargo, hoy relatan cabalmente la personalidad que el León mostró ante el Mazatlán.

 

Twitter @geraslugo

Con 25 años de carrera, ha vivido con el futbol desde la cuna, ya fuera con el Unión de Curtidores o con el Club León. Sabe encontrar el punto fino en cada juego y en cada movimiento de una Fiera a...