El Ave se le fue viva a la Fiera. La tuvo en sus garras, pero no pudo devorarla.
El León sumó su segundo empate consecutivo en un duelo en el que fue dueño de la pelota, del territorio, del empuje, sin embargo, careció de ideas y tacto en la definición.
Los de Ariel Holan se sobrepusieron a un error de Andrés Mosquera y su imprudente costumbre de cometer penaltis.
Curiosamente después del gol de Aguilera para la visita, la Fiera jugó mejor y arrinconó a un superlíder cuyo rostro se tornó en uno preocupado.
Omar Fernández tomó el estandarte para envalentonar a los Esmeraldas. El ‘Patrón le dio alegría y velocidad a los avances.
Fue en una gran asistencia del colombiano que Dávila emparejó.
Después del tanto verdiblanco, el rol del América se convirtió en el de un equipo más apurado por defenderse que por atacar.
Ni el descanso pudo cambiar la tónica. León siguió proponiendo y el Ave acudió al espíritu de todos sus defensas históricos para resguardar el punto. Esto, aún más ante la roja que recibió Richard Sánchez.
Holan decidió relevar a Meneses y a Mena. El Takeshi fue un caballo de guerra y su salida le quitó al León fuerza después del medio campo.
Y con la ausencia del ecuatoriano se perdió también esa oportunidad de contar con un jugador con el ángel de saber marcar en los instantes más increíbles de un partido.
Holan prefirió jugar más al natural con Elías Hernández por derecha, Omar Fernández por izquierda y dos puntas con Santiago Ormeño y Emmanuel Gigliotti.
Aunque esta vez los cambios no revolucionaron el equipo. Elías, Ormeño y el ‘Puma’ nunca se acomodaron en el ritmo del juego.
En los últimos minutos el América metió el partido en una hielera y ahí se enfriaron las ganas de la Fiera.
Dos puntos, dos juegos de la Fiera como local. Una igualada de alarido contra Santos que supo a triunfo y un empate ante el América que deja una sensación agridulce.
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