Luego de las incógnitas generadas en el juego de ida, La Fiera dio un golpe de autoridad ante el combativo equipo de Nicolás Larcamón, dando un paso importante en la búsqueda de su noveno título.
No fue sencillo para los Verdes. Con el Puebla jugando intensamente, presionando la salida y copando el medio campo, el arranque de partido fue muy complicado para un León que tuvo su primera llegada clara sobre el arco poblano hasta el minuto 19.
Sorprendió Holan con la inclusión de Santiago Ormeño en el once titular. Y si bien es cierto que el expoblano no tuvo opciones claras frente a la meta contraria, cumplió mostrándose voluntarioso y haciendo labores como poste. Agradable también resultó la decisión de colocar a Omar Fernández más cargado por el costado, sustituyendo al chileno Meneses.
Cuando la cosa parecía más complicada para La Fiera gracias a la intensidad camotera, Mena aprovechó cabalmente el regalito de Maia en el área chica, definiendo de manera excelsa para la anotación leonesa. Hay que destacar la buena actuación del ecuatoriano no solo por su par de anotaciones, sino también por lo peligroso que fue por el costado derecho.
Sabiendo que Puebla buscaría pescar un contragolpe en la segunda mitad, Ariel Holan hizo los ajustes necesarios, y estos le resultaron. Fue grato ver de nueva cuenta al ‘Chapo’ Montes orquestando la media leonesa. Los ingresos de Ambriz, reforzando la contención, y de Meneses como refresco por izquierda, también fueron importantes.
La jugada del penal, bien cobrado por Mena, no fue sino la recompensa a un dominio total del conjunto esmeralda, sobre un Puebla al que se le acabaron los argumentos, y al que el aspecto físico también le cobró factura.
León está en la semifinal, la cual pinta más que interesante y con tintes de revancha ante Tigres, enfrentándose además a Miguel Herrera, rival favorito de la afición verdiblanca.
