León tuvo en Chivas a su primer archienemigo en el futbol. Un auténtico clásico.
En la grandiosa oportunidad que he tenido de platicar con veteranos del León de varias décadas atrás, todos han coincidido que enfrentar al Guadalajara era especial.
La cercanía territorial y los logros que consiguieron ambos clubes en los primeros años de la etapa profesional del futbol mexicano, fueron factores para que el orgullo se pusiera en juego en cada choque.
Títulos de Liga, de Copa y un aporte importante a la Selección para los Mundiales, hicieron que la rivalidad creciera partido a partido entre jugadores y aficiones de estos clubes.
León y Chivas se peleaban los títulos
En la temporada 51-52, los Panzas Verdes ganaron por un punto la carrera parejera que protagonizaron con los tapatíos. Esta situación se revirtió en la 58-59 cuando el Chiverío dejó en el olvido del segundo lugar al León por dos unidades de diferencia.
En los anales del futbol mexicano se cuenta sobre el trofeo Challenger que se daba al equipo que ganara tres títulos seguidos. De este, la Fiera estuvo cerca de conseguirlo con su bicampeonato entre 1947 y 1949, pero fueron las Chivas quienes lo recibieron al convertirse en tricampeones en la 60-61.
La histórica final de Copa
Quizá el pasaje más emotivo para la esencia esmeralda fue el que se vivió en el recién inaugurado Estadio Azteca, donde el León derrotó a Chivas en la Final de Copa de la 66-67, la primera final oficial en la catedral del futbol mexicano que hizo del León al primer campeón en este coloso.
No ha habido una final más mexicanizada que esta.
La final más reciente entre León y Chivas
Pasaron 49 años para que León y Chivas escenificaran otra final copera, aunque aquí el triunfo resultó rojiblanco y en el Glorioso.
La historia del duelo entre León y Guadalajara está ya muy cerca de las dos centenas de partidos. Hoy en día es un choque que llama la atención, pero no resulta con el atractivo de otros años, con esa sensación que ponía en alerta a la dignidad.
Hoy llegan obligados al triunfo
Tan solo para este sábado, el Glorioso albergará en su cancha a dos equipos cuya fisonomía futbolística no la vemos clara, dando unas de cal por otras de arena. La Fiera llega con dos derrotas y Chivas tras caer en su casa. Además, ambos cuadros son comandados por dos técnicos que no terminan por cuajar en el sentimiento de los fieles a sus colores.
Hace tiempo que a este duelo le falta sal y pimienta, algo que levante el interés a un nivel de clásico, que se goce por un lado y que a la vez duela por el otro. Como aquella burla de Antonio Carbajal en la goleada de 4-0 del León sobre Chivas y cuya fotografía aún se sigue mirando con la carcajada franca de “La Tota” señalando con su mano los goles esmeraldas.
Hoy lo más morboso es la hipotética reaparición de JJ Macías en el Glorioso, criticado aquí por aquel beso fingido al escudo leonés cuando lo defendió hace tres años.
Entre León y Chivas hay una rica historia, un pique que generaron los grandes jugadores y que gustosas compraron las aficiones. Hoy parece que no hay interés de los jugadores por generar algo así ni de las aficiones por comprar barato.
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