Con apuraciones -y para muchos inmerecidamente- el León obtuvo los tres puntos en un partido en el que dejó mucho que desear. Y aunque para muchos lo importante es el triunfo, el marcador no nos debe engañar: el equipo de Ariel Holan no está jugando bien.

La propuesta leonesa sigue siendo pobre. De inicio, el conjunto esmeralda intentó ejercer presión sobre la salida del rival,  y eso le rindió frutos, ocasionando el error de Beltrán que fue bien aprovechado por Víctor Dávila. Pero no hubo más.

Con la ventaja en el marcador, Holan y sus pupilos decidieron replegarse, cediéndole la iniciativa al Chiverío. Y hacer eso en casa propia, ante un equipo con tan pobre propuesta como Guadalajara, es algo que no le agrada a la afición leonesa.

En medio de un concierto de imprecisiones y pases equivocados por parte de ambas escuadras, apostaba el León a jugar al contragolpe, pero ese recurso no es parte del ADN esmeralda. Al tener un medio campo en bajo nivel futbolístico, y sin contar con delanteros de velocidad, la propuesta pareció incorrecta.

El juego pusilánime mostrado por La Fiera en la segunda mitad encontró su castigo. Chivas, que de a poco ganó confianza al frente, empató con un buen remate de Calderón, e incluso tuvo para ganar el partido.

Para fortuna de Holan, Osvaldo Rodríguez le salvó la noche con su gol de último minuto. 

La Fiera gana, pero para varios de sus seguidores, sigue sin convencer.

Con 25 años de carrera, ha vivido con el futbol desde la cuna, ya fuera con el Unión de Curtidores o con el Club León. Sabe encontrar el punto fino en cada juego y en cada movimiento de una Fiera a...