La presente semana se presta para que el Club León haga reflexión, aplique penitencia y resucite el próximo sábado de gloria.
Por ahora, aún suena exagerado dar por muerto al León cuando matemáticamente tiene posibilidades de meterse directo a la Liguilla o de al menos mantenerse en la repesca a cuatro partidos por jugar. Esto es lo que dictan los números.
Sin embargo, si nos vamos al funcionamiento en la cancha, sobre todo por lo visto en los últimos dos duelos, el desánimo por el cuadro esmeralda sale a flote viéndose cada vez más lejana la capacidad de competir verazmente por el título.
Al León le urge recuperar el alma.
León ante el espejo de la Liga MX
Tan solo a través de las malditas comparaciones, nos percatamos que en Pachuca, Tigres, Puebla y Atlas, existe una identidad creada entre jugadores y técnico. Almada, Herrera, Larcamón y Cocca les han impreso a sus equipos características peculiares que los tienen en lo más alto de la tabla, percibiéndose un convencimiento en lo que hacen y conocimiento de cómo hacerlo.
En los últimos cuatro puntos perdidos ante los rivales que más a modo tenía el León en la recta final, se vio a un once leonés sin ideas claras y lo más preocupante, sin actitud.
Hace 25 años, con Reinoso, fuimos testigos de un León a tope, cien por ciento físico y goleador. Hace 10 con Matosas, de una Fiera fajadora a la que clavaba cuatro, si le marcaban tres. Hace poco, de unos Esmeraldas que se caracterizaron por marear al rival con un sinnúmero de toques y suma efectividad.
En estos tres casos, sabíamos acerca de lo que veríamos del León en cada partido.
En una Fiera con alma, Dávila no falla frente al arco contrario, Mosquera mete el acelerador en la marca y Barreiro llega oportuno a la cobertura.
Con alma, Mena seguiría como un demonio por la banda y Meneses haría goles impensables. Montes sacaría de la chistera una seguidilla de pases magistrales y Elías estaría convertido en un patrullero de miedo. Con alma, hasta Ormeño estaría enrachado.
La calidad de los Esmeraldas no está en la olla de los cuestionamientos puesto que la mayoría sabe lo que es ganar una copa. Hoy los hilos que los unen como equipo son débiles y delgados.
El triunfo es vital en el siguiente duelo. Otro tropezón de los Verdes, combinado con victorias de Toluca, Pumas, San Luis y América, le haría caer estrepitosamente en la tabla a tal punto que Holan no solo escuchará las alarmas encendidas, también sentirá el fuerte calor de las llamas sobre un equipo en declive.
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