Nicolás Larcamón ya marcó una diferencia ante sus predecesores. León amarró numéricamente la fase final por lo que el año de vergüenza que se vivió ha quedado atrás.

Era cuestión de tiempo puesto que las formas entre Larcamón, Holan y Paiva fueron diferentes desde un inicio. 

Sin embargo, para que los minutos, las horas y las jornadas hicieran su chamba se tenía que trabajar distinto y así se hizo desde la elección del director técnico, los refuerzos y las bajas.

Nicolás Larcamón en el León Vs Cruz Azul.

Para algunos parecerá curioso y coincidencia, mientras que para otros, lógica futbolera, pero la fisonomía de la Fiera tuvo cambios drásticos cuando salió Boselli en su momento y ahora que vimos partir a Luis Montes.

Está claro que los buenos resultados surgen de la combinación de muchos factores, hoy considero que el más fuerte es que Larcamón ha logrado conformar un equipo por encima de un ídolo en especial que arrastre multitudes.

El León tiene motivos firmes para seguir adelante. Primero está el ratificar su pase a las semifinales y posteriormente a la Final de la Concacaf. Segundo, calificar directo a la Liguilla.

Mientras más cerca se esté de estos objetivos, más perfecta deberá ser la Fiera.  Y para ello, se tendrá que recuperar jugadores lesionados para tener un plantel entero y fuerte, así como cuidarse de las ausencias obligadas por ver tarjetas y pagar castigos, que son detalles que no tienen nada de insignificantes.

Ya nos dimos cuenta que el funcionamiento  no llega a ser el mismo si faltan elementos como Lucas Romero en la contención o el mismo Larcamón en la banca, quienes innecesariamente vieron el juego contra Cruz Azul desde la tribuna. 

La Fiera ya dio un paso en firme al asegurar la repesca, pero esto es solo una pequeña parte del trabajo importante. Viene lo bueno.

Twitter @geraslugo

Con 25 años de carrera, ha vivido con el futbol desde la cuna, ya fuera con el Unión de Curtidores o con el Club León. Sabe encontrar el punto fino en cada juego y en cada movimiento de una Fiera a...