Da gusto ver en el cuadro titular de la Fiera, como de cualquier otro equipo de la Liga Mx, una mayoría que sea mexicana. Contra Tijuana, alinearon por León desde el arranque siete jugadores nacionales.
No hace mucho, apenas contábamos a tres mexicanos en el equipo estelar verdiblanco, siendo regulares en esto Rodolfo Cota, Luis Montes y Fernando Navarro.
Todavía más alegría da que en el once inicial esmeralda contemos a tres futbolistas nacidos en la ciudad de León.
Contra Xolos, Larcamón decidió lanzar a tres oriundos de este municipio a escuchar el silbatazo de inicio desde la cancha: Fidel Ambriz, David Ramírez y el novel Sebastián Santos.
Anteriormente, el orgullo por un equipo se basaba, en buena parte, por los jugadores que eran originarios de la ciudad y aún más, por esos ídolos del barrio que atraían a la afición y desataban la euforia en la tribuna.
En el León, cómo olvidar a aquella generación dorada de leoneses que regaló un ascenso en condiciones laborales paupérrimas y que posteriormente fueron importantes para que se bordara la quinta estrella hace más de 30 años. Hablamos de más de una decena de leoneses del León de una calidad propia para el máximo circuito.
A los que somos de esta ciudad y nos tocó ver eso, es un pasaje del equipo esmeralda del que siempre vamos a estar orgullosos.
Hoy, imposible pensar en un León mexicanizado como en los sesenta y el que predomine la cantidad de leoneses en el cuadro titular del León simplemente es un sueño guajiro.
Sé que mi catarsis está por debajo del gusto por ver a un futbolista leonés más en la Primera División.
En la Fiera, hay cuatro leoneses que han tenido acción en el presente torneo, además de los arriba mencionados, agregamos a Yael Uribe.
Mientras que el “Avión” Ramírez ya tiene muchas horas de vuelo en la Primera, Fidel se abre paso de una manera firme en esta división y Yael le batalla un tanto para tener continuidad, Sebastián Santos ha comenzado un camino donde la constancia y, sobre todo, la paciencia le harán llegar lejos.
Podemos citar casos de leoneses como el de Daniel “Bora” Alcántar, quien debutó en la 94-95, tuvo mínima acción después de su estreno y fue hasta cinco años después que pudo conseguir minutos constantes en la Primera. Diría mi abuela, pero llegó y se mantuvo.
Lo ideal es que Sebastián tome impulso y haga carrera con el León. Y más que eso, el deseo principal debe establecerse en que los jóvenes futbolistas leoneses pueblen la Liga MX como en años anteriores cuando éramos cantera para muchos equipos.
Todos ellos serían un orgullo de la ciudad sea cual fuere la casaca que defiendan.
Twitter @geraslugo
