La Fiera se alzó con la victoria en un momento importantísimo del torneo, en una aduana difícil y ante un siempre incómodo rival, renovando sus esperanzas de meterse a la clasificación.
Hay que aplaudirle al León el hecho de haberse recuperado del golpe qué significó -tanto en lo táctico como en lo anímico- la pérdida de Federico Viñas, muy temprano en el encuentro. Además, los Verdes aprovecharon la expulsión de Torres, y se volvieron dueños de la situación en la cancha del Corona.
El “Diente” López ya anotó, y eso también es una buena noticia para la causa esmeralda. De hecho, el uruguayo fue pieza importante en el ataque leonés durante la primera parte, haciendo una interesante asociación con Alfonso Alvarado.
La anotación de Bellón fue un merecido premio para alguien que ha cumplido viniendo desde la banca, y vino a darle total confianza a la escuadra dirigida por Larcamón, que en la segunda mitad maniató al anfitrión.
Las condiciones del encuentro, y el desanimado rival, permitieron que volviéramos a ver en el equipo leonés leves pinceladas de la idea futbolística de Larcamón: triangulaciones, constantes llegadas por los costados, y verticalidad.
Para celebrarse también, la inclusión de los jóvenes leoneses Santos, Cervantes y Uribe.
Y si bien el triunfo es bálsamo puro para el León, habrá que ver si éste marca el inicio de una recuperación real, y no sólo se trata de un resultado aislado.
