En estos momentos, el juego contra el Urawa Red Diamonds es para el León el duelo del prestigio.
No ha sido un semestre fácil para las huestes esmeraldas que, entre subidas y bajadas, más de estas últimas, tratarán de cerrar el año de manera más que digna.
No es parte de una polémica el afirmar que de cara a la justa más importante para la FIFA a nivel de clubes, la Fiera viaja con un nivel futbolístico bastante irregular. Sencillamente no sabemos qué felino saltará a la cancha del Estadio Príncipe Abdullah al-Faisal.
Nicolás Larcamón va con carro completo, aunque aclaro que el vehículo esmeralda presenta un llamado al cambio de bujías y balanceo.
En la lista definitiva que presentó el León a la FIFA están contemplados los extranjeros Mena, el ‘Patrón’, Borja, ‘Perro’ Romero, el ‘Diente’ López, Viñas, Barreiro, Tesillo y Adonis. También está la base nacional con Cota, Moreno, ‘Osvi’, Bellón, Fidel, Iván, Elías, ‘Plátano’ y el ‘Avión’.

Complementan el listado esmeralda Rubio, Villa, Blanco y los juveniles Oscar García y Sebastián Santos. Llama la atención las ausencias de Yael Uribe y Luis Cervantes, chavos que casi siempre fueron considerados por Larcamón para los juegos de Liga.
El Mundial de Clubes no ha sido para los equipos mexicanos una competencia sencilla de sortear. El caso mayúsculo es el de Tigres cuando llegó a la final contra el Bayern Munich hace tres años.
De una manera razonada, se piensa que la esperanza mundialista para la Fiera topa en pared en las semifinales, en el caso de llegar a estas y enfrentar al Manchester City.
Nunca un equipo mexicano ha derrotado a un europeo en este Mundial. En este historial, América y Cruz Azul sucumbieron ante el Barcelona y Real Madrid por idéntico 4-0 en 2006 y 2014, respectivamente.

Y también hemos presenciado bochornos como los de Pachuca, Monterrey, América y Chivas que cayeron en su primer partido en esta justa.
Las casas de apuestas ponen a la Fiera como ligero favorito para vencer a los japoneses. Prácticamente hablamos que le dan un 59% de probabilidades de victoria, una situación que no sabemos si sea buena o mala por aquello del levantamuertos en el que se ha convertido el equipo leonés casi por tradición.
Fuera de toda especulación estadística, es un hecho que los Esmeraldas, incluyendo al domador, deberán sostener el partido del 15 de diciembre conscientes de que el prestigio es una condición que la afición leonesa presume mucho, aunque también le duele bastante cuando este no se defiende ferozmente en la cancha.

El cuchillo mundialista es de doble filo pues la Fiera pone en juego su reputación contra un equipo desconocido: un triunfo suena lógico, una derrota sería de dar pena.
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