Hoy es viernes y, lo mejor de todo, que es Viernes de Orgullo Esmeralda, un día perfecto para recordar pasajes e ídolos de la rica historia del Club León.
Aquella tarde de domingo fue espectacular. Juego de Semifinal en contra del Más Odiado.
La Fiera llegó al partido de Vuelta con la desventaja de un gol que muy pronto se convirtió en una losa de dos en contra con el tanto de Sergio “El Ratón” Zárate.
La encomienda entonces se trató de fabricar una remontada de locura y aquel León tenía los tamaños necesarios para lograr tremendo reto.
Medio día del 30 de noviembre de 1997, el Glorioso lucía abarrotado con una afición que confiaba pleno en su equipo.
El milagro comenzó a gestarse mediante una de las jugadas más impresionantes que hemos presenciado en el estadio de los Esmeraldas.
Todo comenzó con el despeje de meta que realizó Ángel David Comizzo, trazo largo que superó el círculo del medio campo en donde Everaldo Begines, ese atacante de melena larga, prolongó la redonda en dirección de la meta americanista.
El destino se tiñó de verde y blanco
El balón dio un bote y llegó al dominio del veloz Hernán Medford. El tico controló de pecho y como si tuviera ojos en la nuca, cedió de volea hacia la banda izquierda para el movimiento que realizaba Missael Espinoza.
Dicho sea de paso, la dupla de Medford y Missael sin duda de las que más han emocionado a los seguidores de la Fiera.
El balón se elevó considerablemente y viajó hasta el área azulcrema. A Missael no le importó tener de cerca la marca del “Potro” Gutiérrez y como decimos dentro del argot futbolero, con la zurda la agarró de aire y sacó un disparo potente y colocado que pasó por encima de Oswaldo Sánchez, haciéndolo ver mal. El Glorioso explotó con ese soberbio gol.
El global indicaba un 2-1 a favor de los azulcrema, pero desde ese momento el destino se pintó de verde y de blanco.
En los siguientes nueve minutos cayeron dos goles de Begines y después, teniendo al Ave herida de muerte, solo fue cuestión de que el tiempo transcurriera para que el León avanzara a la Gran Final.
El boleto valió la pena con aquella jugada. Missael anotó un gol esmeralda que ingresó a la perpetuidad caminando sobre una alfombra roja.
Recuerden que hoy es viernes y es Viernes de Orgullo Esmeralda.
@geraslugo en X
