Sin tocar fondo aún y volviendo a dar una exhibición para el olvido, el inoperante León fue víctima en esta ocasión de un práctico y efectivo Tijuana.
La derrota es doblemente dolorosa.
¿La razón? Ignacio Ambriz, harto de la incapacidad y falta de compromiso de varios de sus elementos, pero también víctima de sus propios errores, decidió renunciar al término del encuentro.
‘Hago más mal quedándome’, declaró Nacho en su breve aparición ante la prensa luego del humillante revés.
Lo cierto es que Ambriz en esta segunda etapa con el equipo, no mostró resiliencia y nunca pudo adaptarse a la pobreza de su plantilla.
El ahora ex técnico esmeralda debió olvidarse de querer hacer jugar “bonito” a un plantel con poco talento, y tendría que haber optado por imprimirle un futbol más práctico, aunque menos vistoso.
Se casó con la suya, y aquí están las consecuencias.

Ambriz y sus malas decisiones en el juego ante Tijuana
El último pecado de Ambriz fue haberle movido por enésima vez en el torneo a su alineación.
Pensó que con Vallejo y Domínguez se podía tener mayor dinamismo en el medio campo ante los Xolos, pero no fue así.
Para su desventura, el par de “recomendados” -uno, por parte de cierto promotor, y el otro, de su parte- siguieron siendo los mismos “ceros a la izquierda” de todo el torneo.
Pero no toda la culpa es de Ambriz. Justo cuando pensábamos que no se podía estar peor, los jugadores esmeraldas se empeñan en mostrarnos lo contrario.
Ante Tijuana, el festín de errores en la cancha continuó, y así es muy difícil sacar buenos resultados.
Con una zaga que defiende mal, y con una media que ni contiene, ni posee, ni produce al frente; no se puede llegar a ningún lado.
Los pocos intentos ofensivos verdiblancos se reducen a esfuerzos individuales de Cambindo y Díaz, mientras que a los relevos Cortizo y Beltrán, el ímpetu les alcanza solo para 15 minutos.
Sin tantos nombres, pero con mayor calidad, la media cancha fronteriza superó ampliamente a su contraparte.

Y como “cereza en el pastel” a la noche de terror, la pobre actuación de la sobrevalorada silbante García -intratable, soberbia, y con una toma de decisiones bastante deficiente- también contribuyó a la debacle esmeralda.
El panorama del León es desolador
Y así, en medio de la decepción y enojo de sus seguidores, el segundo tiempo no cambió.
El juego ante Xolos no fue sino el triste resumen de las últimas temporadas del club esmeralda: inoperancia, incapacidad y falta de compromiso por parte de varios jugadores.
Y fue, además, la puntilla final para Ambriz.
El panorama luce desolador para el plantel leonés, y ahora lo interesante será ver quien es el “guapo” que se atreva a dirigir un cuadro sin pies ni cabeza.
Quien llegue al banquillo esmeralda tendrá la difícil misión de sacar a flote una nave que ya está hundida, y que parece ya no aspirar a mucho en este Clausura 2026.
X: @luismideportes

