Árbitros de México
César Ramos y Katia García fungirán como árbitros centrales en el Mundial 2026 | Foto: MexSport

Para expulsar a un gigante, hay que tenerlos bien puestos.

En la historia de los Mundiales, los árbitros mexicanos se han distinguido por no temblarles la mano para sacar la tarjeta roja y postrarla a las figuras del balompié entero.

El Mundial de 1982 en España fue el primero que seguí muy de cerca, con el interés de un niño de casi 10 años, juntando estampitas y poniendo a Brasil como mi equipo al ausentarse México por una desastrosa actuación en el Premundial de Tegucigalpa.

De los recuerdos de esa justa me queda cuando el Scratch venció a Argentina en la segunda fase, misma que se jugó mediante cuatro grupos de tres selecciones. En ese encuentro, dominado por la samba, Diego Maradona propinó tremenda patada a Joao Batista a lo que el mexicano Mario Rubio, como verdadero coronel, no dudó en expulsarlo.

Así, caminando hacia las regaderas de forma prematura, terminó la primera experiencia mundialista del Pelusa. 

Ocho años después, en Italia, Edgardo Codesal repitió dosis idénticas a los argentinos Pedro Monzón y Gustavo Dezotti en la Final contra Alemania.

No hay nada en contra de Argentina, aunque muchos piensen lo contrario.

Por su parte, Arturo Brizio se desempeñó como un nazareno de “pocas pulgas”. En el Mundial de Estados Unidos, en 1994, en el partido inaugural entre Alemania y Bolivia, expulsó a Marco Etcheverry a tres minutos de haber ingresado como relevo. El “Diablo” era el estandarte de los bolivianos. 

En ese mismo Mundial, Brizio sentenció también a italiano Gianfranco Zola.

Cuatro años más tarde, en Francia, quien incrédulo vio la roja de parte de Brizio fue Zinedine Zidane, máxima figura de la selección gala. La imagen de Zizou viendo a Brizio y Brizio diciéndole con autoridad que se saliera del campo, queda para la posteridad. 

También en tierras francesas, Brizio expulsó a Ariel “Burrito” Ortega en el juego entre argentinos y neerlandeses. La anécdota tras esta expulsión se dio cuando el “Cholo” Simeone le reclamó airadamente a Brizio, a lo que este último, muy a lo mexicano, le mentó la mamá… y tres veces.

Felipe Ramos Rizo tomó la estafeta de Brizio y fue en Corea/Japón 2002 cuando el central mexicano echó del campo a Thierry Henry en el duelo entre Francia y Uruguay. Sin embargo, por encima de esta roja, en los cuartos de final, Ramos Rizo sacó a Ronaldinho del juego. Felipe aseguró que hasta después se dio cuenta que había expulsado a “Dinho”. 

El por siempre estricto y polémico Marco Rodríguez en Brasil 2014 expulsó a Claudio Marchisio, figura de la Juventus y referente de la Italia que desde esa ocasión ya no ha vuelto a una Copa del Mundo.

“Chiquimarco” hubiera salido con honores de ese duelo de haber visto la mordida del charrúa Luis Suárez al ítalo Giorgio Chiellini.  Después, luego de una revisión, la FIFA sancionó a Suárez con nueve partidos de suspensión y cuatro meses sin actividad futbolística. 

En pocos días sabremos lo que les depara el destino a Katia Itzel García Mendoza y a César Arturo Ramos Palazuelos, que van como árbitros centrales al Mundial 2026, así como a los gigantes del futbol actual que serán vigilados por estos mexicanos.

@geraslugo en X

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