Avísenle al León que ya queremos ver al campeón

Avísenle al León que ya queremos ver al campeón

Urge una reacción de la Fiera y la oportunidad es el viernes, contra Xolos

Por: Luis Gerardo Lugo

Si con San Luis el León había dado un paso al frente, ante Chivas retrocedió dolorosamente.

Siempre las derrotas tendrán sus sinsabores, pero esta amarga en verdad la saliva que traga una Fiera que hoy debe sentirse apenada por lo mostrado en su propia cancha ante un rival que, a diferencia de lo que dicen algunos Esmeraldas, pega no hacerle frente, pega no ganarle y pega más caer estrepitosamente.

Se confiaba que el León superara a un rival que llegó sufriendo con su futbol. No fue así y el Rebaño le volvió a cortar al León una racha, ahora la del invicto en casa después de 31 duelos en el Glorioso dentro de la etapa regular. Ya le había truncado la de las 12 victorias hace dos años.

Pero fuera de esos detalles que son mera estadística, al campeón no se le ve un nivel futbolístico consistente y en ritmo como otros equipos que ya lo han mostrado en el torneo.

Gana la partida

Víctor Vucetich sacó de la chistera una forma de jugar que le incomodó al León sobremanera. Muchas piernas en la media cancha, otras tantas en la zona defensiva, correr, chocar y aprovechar los descuidos. Ese fue el juego de Chivas, nada que fuera extraordinario, pero con eso le alcanzó. La Fiera mordió el anzuelo.

Nacho Ambriz arrancó con el cuadro que le dio el triunfo ante el San Luis. Era lógico no moverle, sin embargo, estos once no jugaron con la intensidad debida y no solo desaprovecharon 45 minutos, sino que se fueron al vestidor con un 2-0 a cuestas.

La zarandeada en el descanso parecía funcionar en la segunda parte.  La Fiera logró ahogar por algunos minutos a su rival, pero sin tener definición en el área pues fue un autogol el que recortó la distancia en el marcador. Autogolazo, por cierto.

Pero vino la roja de Tesillo y cualquier intento de reacción se acabó. El León se cayó de bruces.

No podemos quedarnos en la polémica de un criterio arbitral porque, aunque Fernando Guerrero resulta ser un mal árbitro, malísimo, el nazareno no es el culpable del irregular accionar del cuadro esmeralda.

Malas cuentas

De tres juegos seguidos como local, solo cuatro puntos. Ahora Nacho Ambriz tendrá únicamente cuatro días para encontrar soluciones en lo táctico, en lo ofensivo y en lo defensivo, para meterse luego a la perrera de unos Xolos que vienen jugando bien y posterior a esto, otra visita más. 

Aunque yendo más lejos, conforme avanza el torneo el tiempo se le acorta a Nacho para hacer esos arreglos que le hagan evitar que el destino le alcance pensando que en el torneo califican 12 y que todo puede pasar en ese momento. Este campeón debe estar para mucho más que ese pensamiento.

Urge una reacción en el seno esmeralda, una sacudida contundente. El torneo prácticamente ya recorrió un tercio de su vida. Avísenle a la Fiera.

Twitter @geraslugo

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