Santiago Ormeño vive su primer torneo en el León.

Ormeño se ha quedado corto y le urge dar un golpe de autoridad

Por: Luis Gerardo Lugo

Santiago Ormeño llegó al León como un prometedor refuerzo, pero ha tenido muy pocos minutos

Santiago Ormeño llegó con todo el ímpetu y como una contratación del Club León de grata sensación.

Su nombre resaltó en el pasado año futbolístico e incluso entró en el dilema de aceptar el llamado de Perú o esperar a ganarse la aceptación de Martino para el Tri.

Ormeño vivió dos torneos en los que destacó en Puebla con goles en sus botines y como parte de un equipo sorprendente.

Con León, un gol en el duelo de Campeón de Campeones, golazo por cierto, es lo único del atacante.

En la Liga han pasado ocho fechas, de esos ocho juegos ha jugado en siete. De esos siete, solo en uno fue titular. 

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Ormeño, detrás de Dávila y Gigliotti

Es cierto que el actual torneo inició para Santiago con una lesión de por medio, sin embargo, se está en una altura del campeonato en el que ya los jugadores deben responder a la exigencia y por ahora, siendo fríos, Ormeño se ha quedado corto.

La lucha por la titularidad en la punta esmeralda ha sido ganada por Dávila, por encima del mismo Ormeño y de Gigliotti.

Al Puma le fue dada primero está responsabilidad, un tanto forzada por el conocimiento que tenía Holan sobre su compatriota.

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Ariel Holan le ha dado pocos minutos

Aún así, pensábamos que sería relativamente fácil para Ormeño hacerse de la preferencia de Holan, pero nada de eso.

En descargo de Ormeño, puede ponerse sobre la mesa el argumento de recibir pocos minutos para mostrarse.

En el único partido como titular jugó 64 minutos. Cuando ha entrado como relevo lo más que ha recibido son 24.

Ante Tigres, en un duelo en el que un gol a favor hubiera significado asegurar el triunfo, Ormeño ingresó a falta de un minuto para concluir el tiempo reglamentario.

Algo de Ormeño no le cuaja al domador como para confiar en él en momentos apremiantes.

En estas circunstancias, Santiago se ve orillado a generar jugadas significativas en los pocos minutos que le dé Holan. Una asistencia que represente un tanto importante, un gol que defina el rumbo de un partido. Algo sonoro le urge a Santiago.

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¿Otro Leo Ramos o Nickiller?

El fichaje de Ormeño por el León habló de la confianza que crearon sobre él las estadísticas, aunque no siempre los números son garantía y en la Fiera ya sabemos de eso.

Lo que menos se quiere de Ormeño es que repita la historia de Leo Ramos, quien llegó al seno leonés en similares circunstancias de goles anotados una temporada antes y hasta del mismo terruño, pero se fue sin pena ni gloria.

O lo que sería peor, que actúe en la secuela de la película que protagonizó Nico Sosa, jugador todo entusiasmo, pero nada de goles.

De esas novelas ya no, por favor.

Twitter @geraslugo

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