Ya hay focos amarillos con el campeón León

Ya hay focos amarillos con el campeón León

Nacho Ambriz lo intentó por todas las vías, pero hoy León está demasiado cerca del último lugar

Por: Luis Gerardo Lugo

El balón se hizo gigante, la portería pequeña, la mala racha más larga y el desconsuelo inmenso.

León cayó por tercera vez en el presente campeonato cuando en el anterior solo tropezó una ocasión en 17 juegos. Es más, hace ya un buen trecho que el León no caía en dos juegos consecutivos.

Esta situación ya enciende los focos amarillos en el campeón.

En Tijuana, le vimos a la Fiera dos momentos muy distintos, un primero con el descontrol en sus líneas y un segundo con una revolución en su juego. 

Los de Ambriz batallaron para ajustarse al ritmo de un rival que pegó fuerte y una cancha que visiblemente parece no estar para un partido de Primera. 

El gol de Mauro Manotas condicionó el duelo. Fue un tanto que tomó dormidos a los Esmeraldas y que, en la definición, a Poncho Blanco le faltó lo que tiene en el apellido el que anotó. 

Poco a poco el León intentó recordar ese ADN que por ahora tiene en un sitio muy profundo de sus entrañas y que no logra sacarlo a flote. 

El domador buscó variantes para igualar, un tanto extrañas de acuerdo a los recursos con los que cuenta, con un ‘Avión’ Ramírez acompañando a Luis Montes por el centro y con un Fernando Navarro más adelante que de costumbre.

En la segunda parte la Fiera sudó, apretó la salida del rival y metió a fondo el acelerador, pero esta vez ese desorden futbolístico que otrora mareaba y aniquilaba al rival no surtió el efecto esperado en la Perrera. 

Dentro del área enemiga el León falló. Ni llegando a línea de fondo, ni barriéndose, ni disparando, ni con el VAR. Si no fue el poste, fue el portero Orozco y si no fue Orozco fue la falta de puntería y la mira desviada.

Nadie le demerita a Nacho Ambriz el propósito de arriesgar para salvar el partido, incluso jugando con tres defensas, pero al final, después de 102 minutos de tiempo corrido, se lamenta otra derrota más. Ante Xolos, Ambriz quemó sus naves y con estas también se fundió el esfuerzo con el gol de Castillo en el último suspiro.

Ambriz y los Esmeraldas se aferran a mantener la calma y es lo mejor que pueden hacer para que así encontrar una luz que les indique la salida de este hoyo en el que están. 

Solo porque Pachuca y Atlas se enfrentan en esta jornada, el León se salvará de no caer en la última posición. Pero insisto, este León no debe estar para estos consuelos.

Twitter @geraslugo

TEMAS

Y tú, ¿qué opinas?

Te podría interesar