León.-Todo lo que no le pasó a La Fiera en la temporada regular le sucedió en tan sólo 90 minutos: un duelo trabado, poco control de balón, un gol en contra, una expulsión, remar contra corriente& pero ni esto fue suficiente para romper su racha positiva en el Olímpico Universitario.
Desde la banca, la pierna salvadora de Emmanuel Gigliotti llegó a equilibrar la balanza 1-1 en el primer capítulo de la final del Guard1anes 2020, etapa en la que los Verdes se notaron incómodos, desconcentrados, lejos del estilo que impusieron a lo largo del semestre.
Pumas pegó primero
A Ambriz le bastaron esos 45 minutos para entender que si bien la alineación que envió a la cancha capitalina obtuvo el resultado en la vuelta ante Chivas (repitió entera su oncena), no iba a sacar las papas del fuego en Ciudad Universitaria, por lo que ingresó tanto a Gigliotti como a David Ramírez para darle frescura a un equipo que por primera vez, inspiraba de todo menos seguridad.
La reacción
Ambas modificaciones fueron clave aunque al principio no de la mejor manera, ya que el “Puma” careció de la habilidad que mostró Joel Campbell en las semifinales y el “Avión” fue quien en una desconcentración, le abrió la puerta a los de Andrés Lillini.
Al 71″ de tiempo corrido, y después de un par de oportunidades por bando, Ramírez perdió la pelota en una salida, Juan Pablo Vigón no perdió el tiempo, recuperó la pelota y avanzó por derecha para encontrar en ese sector a Carlos Gutiérrez.
El universitario sacó el centro a segundo poste y ahí encontró la figura solitaria de Carlos González quien en un salto formidable, cabeceó picado y a contrapié de Cota para inaugurar el marcador a su favor.

La anotación fue oxígeno puro para los auriazules pero una losa pesadísima para los esmeraldas, que poco después sufrieron la expulsión de Stiven Barreiro, el único defensor que no se perdió un partido en todo el torneo pero que ante Pumas, perdió la cabeza.
El panorama no era alentador pero la insistencia es algo que caracteriza a un felino, y León fue la prueba a sólo dos minutos de que el árbitro señalara el final del enfrentamiento. Con la mente fría que el momento necesitaba, Luis Montes dio un pase largo al “Avión” que avanzaba por izquierda.
Éste encaró a Alan Mozo y luego le quebró la cintura, avanzó al área y logró meter el balón a esa zona donde Gigliotti quedaba un tanto escondido entre Nicolás Freire y Alejandro Mayorga. La pelota, no obstante, encontró su destino, la pierna derecha del “Puma” que terminó colando la pelota en el arco y además, igualó los cartones.

A la final le restan todavía 90 minutos y no hay nada para nadie. El Nou Camp ya aguarda.
