León venció 1-0 al Cruz Azul en el Estadio Azteca, para asegurar su pase a la Liguilla y escalar a la tercera posición del Apertura 2021.
Un autogol de Nacho Rivero al minuto 30 bastó para entregarle al León tres unidades, con lo que llega a 26 puntos y está sólo detrás de América y Atlas (por diferencia de goles). Si gana el sábado ante Necaxa, la Fiera asegurará el pase directo, sin pasar por la repesca.

Medio tiempo de ir y venir entre Cruz Azul y León
Los primeros 45 minutos fueron de puro vértigo. Un juego planteado para atacar sin pensarlo demasiado, con pases verticales, mediocampistas relegados al anonimato y atacantes ansiosos por tocar el área enemiga y, en un momento, correr al otro lado para defender su marco.
León aceptó el intercambio y encontró las mejores oportunidades. En ese ir y venir, con pases cortos, rápidos y verticales, la Fiera se arremolinó muy cerca de Chuy Corona.
Sorpresivamente, el mejor fue el menos apto físicamente. El grandulón Mosquera, ahora como lateral derecho, se agregó cual Navarro y varias veces pisó ya no el tercer tercio del campo, sino el área chica celeste, presionando a Pablo Aguilar y compañía.
En la mejor de esas acciones, Barreiro rompió la última línea y cruzó el medio campo para combinarse con Dávila, quien también se rebeló a su posición natural y sirvió de enganche para que El Patrón Fernández taladrara por izquierda.
El colombiano centró potente hacia la llegada de Mosquera por derecha y exigió el trompicado cruce de Nacho Rivero. El celeste evitó a Mosquera, pero sólo para empujar la bola hacia su marco.
El autogol puso justicia no sólo al buen partido de la Fiera, sino a la emoción de un juego adelantado de Liguilla.
León, a defender sin el balón
Empujado por un Cruz Azul revolucionado, León se retrajo en posesión, terreno y estilo. Apostó a la defensa sin balón y detrás del medio campo, con lo que Ormeño y Dávila, los puntas, apenas pudieron triangular.
Cuando más cansino era el juego, Montoya revolucionó todo por izquierda y mandó la bola a un mar de piernas. El balón esquivó todo hasta posarse en el empeine derecho de Orbelín Pineda, pero el calcetinazo terminó en los guantes de un aliviado Cota.
Holan refrescó su Fiera con Gigliotti, Meneses y más tarde Ambriz, Burón y Ramiro González. Medio cuadro para enfriar la Máquina, aunque lo que realmente congeló el duelo fue el grito homofóbico que derivó en dos detenciones.
Con más esfuerzo que precisión, Cruz Azul tuvo dos más en la reposición, pero Passerini y el poste se aliaron para sellar la victoria esmeralda.

