Buenos Aires, Argentina.- Nicolás Larcamón, a sus 37 años, transmite madurez a la hora de hablar de fútbol. Se lo nota convencido de su idea, apasionado de su trabajo y consciente de que en el año que lleva en Puebla le ha ido bien, pero no debe desviar su foco.
En una entrevista exclusiva con SoyFiera, el entrenador argentino habló en profundidad de lo que será la serie ante León, que comenzará el jueves en el estadio Cuauhtémoc.
- ¿Te detienes a pensar que en menos de un año en México has llevado a Puebla a dos Liguillas, algo a lo que el equipo no estaba acostumbrado?
Siempre me planteo hacer ese tipo de balances en los recesos. Ahora uno tiene la cabeza en clasificar y, si algún pensamiento se me dispara para el lado de lo vertiginoso y bueno que ha sido todo en México, enseguida lo desactivo y trato de focalizarme en lo que viene. Pero a veces cuesta porque la familia y amigos hablan de lo rápido que se consiguieron cosas.

- A León lo han complicado los equipos que lo han esperado. Tu propuesta suele ser diferente. ¿Tenés pensado cambiar algo?
Es importante sostener las convicciones más allá del rival de turno y no vamos a hacer una excepción. No concebimos el fútbol de otra manera. Es cierto que Juárez y Pumas esperaron a León y le ganaron, pero en el trámite no mereció perder. Más allá de algunos ajustes, vamos a mantener nuestro estilo. La intención es tratar de tener la pelota, recuperarla bien arriba, buscar ser protagonistas y generarle situaciones al rival.
- ¿Es clave quitarle el balón al León?
Es un factor importante. Vamos a tratar de cortarle los circuitos de juego para que no logren tener profundidad.
- ¿Hay un candidato para quedarse con la serie?
Ellos cuentan con un gran entrenador y jugadores de selección, pero nosotros tenemos en claro que si golpeamos en detalles y nos plantamos, puede ser clave. Incluso soportando sufrimiento, creo que vamos a hacer un gran papel. Y las posibilidades de ganar están firmes.
- ¿Qué aspectos destacas de la evolución de tu equipo a lo largo del torneo?
La segunda mitad del campeonato fue muy buena, tanto desde la dinámica como desde las intenciones. Y se encontraron piezas importantes para lograr nuestro juego. En la primera parte se forjó el espíritu colectivo. No nos salían las cosas y como grupo nos fortalecimos. En esos primeros siete partidos, muchos nos soltaron la mano y eso nos dio fuerzas.
