León.- Una caldera esmeralda, eso fue el Nou Camp durante la Ida de la Gran Final del torneo Apertura 2021, en donde el Club León se encargó de recibir al Atlas de Guadalajara en un capítulo que había que vivir con las pulsaciones a tope.
Y es que era una final que la afición pudo disfrutar, luego de que hace un año ante Pumas, muchos seguramente se vieron obligados a seguir a su Fiera desde una cama, un hospital, o simplemente encerrados debido a una voraz pandemia de Covid.
Vamos Club León, queremos la copa”, era el cántico de batalla por parte del grupo de animación Los de Arriba, que pese a recibir un gol prácticamente tempranero, no se enfrió y por el contrario como un feroz León, alzaron la voz y siguieron entonando su amor por los Verdes.

Las enormes banderas ubicadas en la zona de Puerta 5, ondeaban de un lado a otro, mientras en la zona de Preferente no se dejaba de apretar a los Rojinegros, el punto era volver hacer pesar la casa de la Fiera ya que poco o nada importaba que los rivales tuvieran más de medio siglo sin salir campeones.
Silencian a los Rojinegros
Gran parte del duelo, la voz fue una sola, el grito fue uno solo, ya que la “hinchada” verdiblanca realmente logró callar a la visita que se colocó en la zona de la Puerta 10, si bien viajaron en buena cantidad desde la “Perla de Occidente”, los locales supieron hacerse respetar y las porras fueron en su mayoría por parte de los de la Fiera.
Ojalá que esta final sea para León, queremos la novena, si le toca al Atlas perder pues ni modo, lo que queremos es que gane León”, dijo el señor Carlos López quien se encontraba cercano a la zona de Preferente.

Las palmas para Tesillo
Cuando más presionado se veía León durante la primera mitad, la afición supo conectarse nuevamente con su equipo gracias al zaguero colombiano, William Tesillo, quien ante un claro contragolpe “Académico”, el cafetalero logró cortar con un elegante toque de balón que hizo que el respetable mostrara sus palmas.
Eso Tesillo carajo”, se escuchó a lo lejos y es que en definitiva el espigado defensor logró poco a poco meter a una afición felina dentro del factor confianza pese a la lesión de su compatriota Andrés Mosquera.
