El León sumó una victoria más en el maratón futbolero en el que está encarrilado. En los últimos 10 días derrotó dos veces al Guastatoya, aunado a los triunfos sobre Chivas y Necaxa.
La Fiera ganó a lo Holan. Nada de emociones, nada de idas y vueltas, de fajarse con el rival, simplemente siendo efectivos, rompiendo el funcionamiento contrario y adormilando el ritmo de juego.
Lo justo es lo de hoy en el equipo leonés. Pocas llegadas y pocos tiros a puerta. Se encontró el gol en un penalti bien ejecutado por Víctor Dávila y después caminó a la segura.
El valor de la victoria en el Victoria sentó sus bases en la tenencia de la pelota. La Fiera se adueñó de esta y se la prestó poco a los necaxistas. En este sentido, es buen síntoma el hecho de recuperar el dominio en ese rubro y más cuando se tenía enfrente a un equipo que llegaba con efectos del revulsivo en el cambio de timón de Guede por el Jimmy Lozano.
La Fiera devoró a su víctima preferida. Ya son nueve triunfos en fila desde 2018. En León o en Aguascalientes, el verde es solo lo que se pinta en este duelo.
Holan reforzó su estrategia con cambios que le funcionaron para no soltar las riendas del medio campo. El “Avión” Ramírez, Colombatto y minutos más tarde Fidel Ambriz, entraron para meter la pierna y evitar cualquier reacción hidrocálida.
Aún así el Necaxa fabricó llegadas de peligro, pero se topó con el monstruo de la portería esmeralda, Rodolfo Cota.
En quien no vemos reacción especial es en Fede Martínez. El uruguayo jugó por espacio de 20 minutos y se perfila para ser una opción de cambio y ya no un titular.
Ángel Mena volvió a respirar un partido de futbol, a sentir el calor de la batalla. Pocos minutos, pero regreso al fin.
Guste o no el modo de juego con Holan, pese a quien le pese esta forma de ganar, la Fiera avanza sigilosa, sin ruido, sumando puntos.
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