La suerte le sigue sonriendo al León. Esa suerte que apareció en el partido ante Chivas, anoche nuevamente se asomó evitando que Rayados se llevara el triunfo con un penal.

No gusta La Fiera, que aunque se defiende bien, su ataque esta convertido en auténtico desorden.

En el primer tiempo, daba la impresión de que el León había recuperado un poco la memoria futbolística. Vimos a un equipo esmeralda tratando bien la pelota, tal y como acostumbraba antaño.

Pero a pesar de lo anterior, a este cuadro le sigue costando muchísimo trabajo finalizar las jugadas con disparos al marco contrario. Todo ello, aunado a una buena actuación del arquero Andrada, impidió que los Verdes se hicieran presentes en el marcador.

La propuesta de Holan, con Colombatto, Ramírez y Ambriz en la media, fue interesante. El técnico argentino decidió darle descanso a Montes y a Rodríguez, y los que iniciaron como titulares tuvieron un desempeño aceptable. 

Pero el problema sigue siendo el mismo: la efectividad leonesa termina en la entrada del área rival. Ni la movilidad de Dávila, ni el ímpetu de Meneses son suficientes para capitalizar el dominio con llegadas de peligro. De tal forma, nos tuvimos que conformar con un partido muy trabado en medio campo y con escasas llegadas.

La inofensividad leonesa provocó que el técnico intentará una medida desesperada, haciendo ingresar en la recta final del encuentro a Ormeño, Montes, y Martinez. Nada de esto sirvió, y al contrario, los Verdes terminaron descomponiéndose, permitiendo las llegadas regias sobre la cabaña leonesa.

La Pandilla por poco hace la maldad, luego de una entrada irresponsable de Tesillo en el área. Pero Cota nuevamente se alzó como figura, impidiendo el triunfo rayado.

León sigue sin convencer, pero dadas las circunstancias hacia el final del encuentro, el punto parece justo.

Con 25 años de carrera, ha vivido con el futbol desde la cuna, ya fuera con el Unión de Curtidores o con el Club León. Sabe encontrar el punto fino en cada juego y en cada movimiento de una Fiera a...