Que renuncie Ariel Holan y que la directiva rechace su intención no soluciona nada en León si no se propicia un cambio radical en el técnico y en los jugadores.

La renuncia que puso Holan sobre la mesa ratifica que la relación entre el timonel y los Esmeraldas no es la idónea. Tanto así que hacerse a un lado fue visto por el argentino como la solución más rápida.

Pudiera ser cuestión de orgullo propio. Los abucheos del sábado pasado calaron hondo en un Holan que después de escucharlos habló de malestar y amargura. Aunque también pudiera ser que ve difícil domar a esta Fiera y adiestrarla a su modo.

La caída frente a Tigres incrementó la turbulencia generada por lo ocurrido en la Concacaf.

Con su amague ante Jesús Martínez Murguía, Holan se aferra a su mundo, un entorno en el que parece estar solo. 

No obstante que por ahora la directiva le da el espaldarazo, la situación es clara para el domador argentino, si fracasa en la Concacaf solo el título de Liga le haría extender su permanencia en la madriguera leonesa. 

El respaldo directivo no exenta a Holan de cambiarle radicalmente el rostro a la Fiera en el torneo mexicano. Aún sin un estilo atractivo y convincente, Holan se ha mantenido de pie por ganar la Leagues Cup, haber llegado a una Final y por los resultados que lo tienen en el sexto lugar.

Sin embargo, el problema ya no solo es de fondo, ya también son las formas. 

Holan debe impedir que lo abucheos que escuchó se conviertan en algo realmente ensordecedor. Después de mucho tiempo, el Glorioso volvió a estar molesto.

Es momento que la directiva también meta la mano y haga que las filas se cierren. 

En descargo de Holan, es un hecho que el argentino necesita del Esmeralda que pone en la cancha y a esos felinos se les vio inseguros y frágiles en el último par de juegos. Un error, una circunstancia o un gol en contra fueron suficientes para que se vinieran abajo.

Cierto es que Holan no le ha hallado al círculo leonés su cuadratura y que en partidos se ha visto superado desde el banquillo rival, pero también, el yerro de un tiro desde el manchón, la falta de precisión en un pase simple y la mala marca en defensa, son detalles que penden de la responsabilidad del jugador. Aquí también podemos encontrar causas y culpables.

La cuestión es qué tanto estará Holan con los Esmeraldas y los Esmeraldas con Holan para lo que se viene. Qué tanto Holan será capaz de ajustar táctica y estrategia y qué tanto los Esmeraldas serán capaces de capitalizar lo básico del futbol: defender bien, tocar justo y definir categórico.

El partido contra el Seattle Sounders, aún por perdido que parece estar, determinará quiénes son capaces de darle al León la trascendencia internacional, una obsesión que se pone a la par de una novena estrella, si no es que por encima de esta.

En esta nave esmeralda, la que está en medio de la tempestad, viajan todos: técnico y jugadores. Todos se hunden o todos llegan a puerto.

Twitter @geraslugo

Con 25 años de carrera, ha vivido con el futbol desde la cuna, ya fuera con el Unión de Curtidores o con el Club León. Sabe encontrar el punto fino en cada juego y en cada movimiento de una Fiera a...