Con todo y sus mininos, el técnico portugués Renato Paiva arribó este martes a Guanajuato para así comenzar su aventura como nuevo timonel del Club León en el torneo Apertura 2021.

Sencillo en todo momento, con dos porta mascotas en cada mano y enfundando en la sudadera verde de la Fiera, Paiva se dijo contento de estar en México, en donde espera dejar huella en la historia esmeralda.

ud83dudfe2ud83dudfe2 EN VIVO ud83dudfe2ud83dudfe2Desde la llegada de Renato Paiva al aeropuerto de Leu00f3n. ud83eudd81u26bd

Posted by Soy Fiera on Tuesday, May 31, 2022

“Ya estamos aquí, contentos, casi no dormimos, venimos desde la una de la mañana en la Ciudad de México, pero ya estamos aquí, con la ilusión” dijo  mientras caminaba de la puerta de arribos hacía la camioneta que lo llevaría a la ciudad.

“Llegamos a dar todo por este club. Venimos para ganar”.

Paiva llega con todo y mascotas

Destacó que Paiva no perdió de vista a sus mascotas: dos gatos llamados Happy y Blue, que lo acompañaron en el vuelo desde Ecuador.

Paiva en León.

En el camino algunos fans, entre ellos niños, aprovecharon en sacarse algunas fotografías o selfies con el nuevo domador, quien en todo momento se mostró accesible a pesar del intenso calor que ya se dejaba sentir recién comenzado el medio día.

Paiva con un aficionado.

Cómo anécdota llamó la atención  que el lusitano fue cambiado de transporte. Ya instalado en un primer automóvil de color blanco, tuvo que bajar nuevamente y trasladarse a una Suburban propiedad del equipo, móvil que finalmente lo llevo a León pasadas las once de la mañana, luego de que su vuelo procedente de la Ciudad de México sufrió un retraso de más de una hora.

Este miércoles será oficialmente presentado al interior de La Esmeralda en dónde dará a conocer sus objetivos como nuevo domador de la Fiera.

ASÍ JUGARÍA EL LEÓN DE RENATO PAIVA.

Leonés de nacimiento, adoptado por San Luis Potosí y ahora de regreso a la ciudad. Tuve la fortuna de cubrir la final por el ascenso en 2012, la sexta y séptima estrella logradas por Matosas, aunque...