León sorprendió a los Tigres al vencer 1-0 en el Volcán de San Nicolás de los Garza, resultados que enfila a la Fiera hacia la Liguilla del Apertura 2022.
Un autogol de Samir al minuto 21, tras el centro de Yairo Moreno, le bastó al León para sumar los tres puntos en la Jornada 14. La Fiera llega a 18 unidades y se afianza en zona de repechaje, panorama que contrasta con el sufrimiento de las semanas previas.
Yairo les mete miedo
Tigres abrió el intercambio de golpes con un disparo de Quiñones que Cota atajó hacia su derecha.
Unos minutos después, Di Yorio siguió una pelota hasta el final del campo y el esfuerzo le pisó el talón a Lichnovsky. El silbante apenas marcó falta, pero Tigres exigió hasta roja, petición desechada tras una revisión silenciosa del Videoarbitraje.
Tras ese susto, León consolidó su intención de atacar con inducciones rápidas por los costados. Yairo Moreno fue especialmente insistente y varias veces retó a la zaga local hasta que, al ‘23, encontró un hueco para centrar potente hacia la llegada ansiosa de Di Yorio.
El argentino ya saboreaba el remate en el corazón del área cuando Samir, zaguero felino, cortó con tan mala fortuna que el balón terminó en la red de su marco.
1-0 para León y la confirmación del rumbo correcto, con todo y que, a cinco minutos del descanso, Gignac acarició un remate en la única de peligro que generó el ecuatoriano Caicedo.
‘El Piojo’ mueve a los Tigres
Miguel Herrera entendió la obligación de sacudir su cuadro y para el segundo tiempo envió al campo a Thauvin y Rodríguez, además de cambiar su línea de cinco defensas por solo cuatro atrás.

Los movimientos adelantaron a Tigres en el terreno y obligaron al León a replegarse demasiado cerca de Cota. En ataque, la apuesta era clara: un latigazo como el encabezado por Di Yorio al ‘57 y que terminó en un tiro “taponeado” por un apurado Lichnovsky.
En el cobro del córner, Di Yorio se encontró sin marca en el área chica y ahí hizo lo más difícil: Estrellar su cabezazo en el vertiginoso guante izquierdo de Nahuel Guzmán, salvador de lo que ya se cantaba como el 0-2 para la visita.
De ida y vuelta
Sebastián Córdova tomó el susto como motivación y mostró sus virtudes con las piernas y sus defectos con la cabeza. El ex de América condujo hasta encarar a Cota, lo fintó y eliminó, pero cuando podía definir o ceder la gloria, eligió lo peor: Un tiro débil y desviado que pasó a un metro de la indefensa portería esmeralda.

Tras un par de centros cortados por Cota, al ‘71 Yairo Moreno pudo sentenciar en una escapada que partió el terreno. El colombiano se plantó ante Nahuel con más dudas que aliento y voló el disparo para alargar el suspenso de un duelo de por sí dramático.
Tigres lanzó cuantos golpes pudo, pero atinó muy poco hacia la puerta. León seleccionó sus esfuerzos y casi todo lo que tiró exigió algo de Nahuel. Como al ‘79, cuando Alvarado tiró machucado y el arquero argentino atajó con el reflejo y el aliento, doblándose a su izquierda para darle vida al reloj.
En el marco de Cota, la más clara llegó hasta el ‘88, cuando el arquero debió tirarse a los pies de Thauvin para atrapar una pelota saltarina. Un ataque trompicado, como todo el juego de los locales, mientras León sorprendía aún más no por su eficiente manejo de la ventaja, que lo tuvo, sino por una defensa granítica, contrastante con la endeble zaga que se comió 5 en su anterior visita a Nuevo León (5-1 ante Rayados).
En el último suspiro, Gignac estrelló un tiro libre en el travesaño, para culminar la noche festiva de un León que hace meses (sí, meses) que no alegraba así a su afición.


