Parece que fue ayer cuando el charrúa Nelson Sebastián Maz, festejaba sus tantos para el Club León, colocándose un balón en su estómago, esto en honor a su primogénito que se encontraba por llegar por allá del 2012.
Hoy en día, el jovencito, Vicenzo Maz, ya pone a rodar el balón y trata de dominar situaciones de apremio en un sector siempre complicado como es el defensivo.

Con el ojo de su padre a la distancia, el mayor de la dinastía Maz, escucha atento las instrucciones del entrenador de la Escuela Filial del Club León, pero también las de su padre, que, si bien no se desempeñó como zaguero, domina bien el tema de su mayor pasión, el futbol.
En lo personal creo que el crecimiento lo estoy viendo con él, que siga agarrándole el gustito al futbol y bueno después ya depende de ellos”, dijo el propio uruguayo tras ve el accionar de su pequeño al enfrentarse a la Comude León y en un duelo en el que prácticamente jugó la totalidad del tiempo.
Apoyo total para el chavo
Maz supo lo que significa ser padre justamente en tierras leonesas, donde Vicenzo nació hace diez años y desde ahí el poder ir a verlo jugar es todo un gusto.
Muy contento de tener la oportunidad de venir a verlo y ver el crecimiento que ha tenido en una institución que quiero mucho, así que feliz de estar aquí con él”.
Así explicó cómo va su formación: “Desde una edad chica es más fácil que puedan entrar en este mundo y mucho mejor con todas las metodologías que manejan y que hay, mucho mejor todavía, mi idea es que vaya avanzando, que siga creciendo y que llegue a ser o que tanto sueña”, concluyó.

Vicenzo ve actividad cada fin de semana dentro de las acciones de la Liga León AM que se juega ya sea en el Parque del Árbol o bien en la Unidad Deportiva del Coecillo.
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