Pocos contextos serán recordados por lo complicados que resultaron ser. El 2020 fue un año por demás complicado con la pandemia de Covid-19 en pleno, misma que lamentablemente arrebató muchas vidas inocentes.

En un año de entera incertidumbre en múltiples rubros, el mundo del futbol no estuvo exento y en medio de torneos suspendidos, estadios vacíos y un alto número de contagios, el Club León marcó la historia del futbol mexicano al lograr salir campeón.

Se trató del entonces ‘bautizado’ torneo Guard1anes 2020, mismo en el que los protocolos sanitarios se vivieron a tope y en el que los aficionados a este deporte lo vivieron como nunca antes.

Fría noche que fue calentada por la euforia verdiblanca

Pumas y León fueron los dos mejores equipos de aquel torneo, por un lado los dirigidos por Andrés Lillini llamaron la atención por lo ordenado de su estilo, mientras que por el otro, la era Ignacio Ambriz con León prácticamente vivía su mejor momento luego de ya haber disputado una final el torneo pasado (ante Tigres).

La ida fue memorable. Disputada en la grama del estadio México 68, mejor conocido como Olímpico Universitario, los Verdes salieron decididos a pelearlo a tope. Los locales se fueron al frente gracias a un tanto de ‘Cocoliso’ González, pero cuando todo agonizaba y específicamente al 88, David ‘Avión’ Ramírez logró desbordar y enviar un centro a la humanidad de Emmanuel Gigliotti quien no perdonó y logró rescatar el empate a uno.

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La vuelta se llevó a cabo una fría noche del domingo 13 de diciembre, la ciudad pese a todas las normas de salud impuestas con el firme objetivo de disminuir el número de contagios, simple y sencillamente se dejó desbordar por la pasión de un equipo ansioso por volver a salir campeón.

Faltando más de cuatro horas para el duelo, todos los rincones de la capital zapatera lucieron pintados de verde y blanco, no faltaba el rincón donde apareciera un pequeño, una dama, un fiel aficionado, enfundados con algo alusivo a su Fiera. Especialmente el Bulevar Adolfo López Mateos era ya un carnaval, repleto de enormes banderas y una totalidad de colores esmeraldas.

El silbatazo se dio. Un estadio León sin público tuvo que albergar la llamada ‘Final Final’, por lo que gracias a las dianas del ‘Puma’ Gigliotti y del colombiano Yairo Moreno, el club ‘Panza Verde’ salía por octava vez en su historia, campeón.

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Los festejos se dieron al por mayor, la ceremonia de premiación fue por demás emotiva ya que además significaba el adiós de una leyenda viviente de la Fiera, en la figura de Nacho González, posteriormente y ya en el hotel de concentración, el propio casaca 35 le tomaba sabroso a la cerveza, Nacho Ambriz con su gorra edición especial de campeón sonreía de oreja a oreja, todo era un oasis en medio de un abrumante desierto llamado pandemia.

Así el Club León escribía su octavo título en la memoria de una afición que siempre alentó y que soportó los momentos más difíciles, por lo que hubo aficionados que no dudaron en dedicar el campeonato a los que ya se habían adelantado.

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Leonés de nacimiento, adoptado por San Luis Potosí y ahora de regreso a la ciudad. Tuve la fortuna de cubrir la final por el ascenso en 2012, la sexta y séptima estrella logradas por Matosas, aunque...