Elías Hernández presumió la gran pegada con la que cuenta y gracias a ello consiguió que el Club León empatara un duelo que había terminado por complicarse en la cancha del BC Stadium.
Fue a los 77 cuando el Patrullero encontró un balón en los tres cuartos para pegarle como venía y vencer al cancerbero japonés, Takaoka.
El tanto significó ser oxígeno puro para los de Larcamón en un momento en el que la Fiera lo buscaba alargar sí o sí a penales.
