Sufrimiento innecesario es el que vivió el Club León y todos y cada uno de sus aficionados y es que tras un primer tiempo por demás sufrido y parte de lo que iba del segundo, Alfonso Alvarado tuvo que venir a emparejar los cartones ante el Atlas con un gol a base de corazón.
No era para menos y tras perforar las redes atlistas la afición explotó de júbilo en el graderío del Glorioso, sin embargo, el colegiado central, Diego Montaño ‘respaldado’ por su bandera 1, determinaron que el tanto había caído en fuera de lugar.
De inmediato la desilusión se hizo sentir, pero al mismo tiempo la presión por parte del respetable comenzó a hacerse presente y poco a poco los aficionados esmeraldas no dudaron en encender las luces de sus celulares como tratando de ejercer presión y anticipando lo que a leguas era un gol legítimo, además el tanto del empate.
Siglos y siglos
Pasaron siglos, pero tras la revisión del VAR finalmente, Jorge Antonio Pérez informó por el audífono a Montaño que en efecto el tanto del ‘Plátano’ era totalmente válido.
“¡Pin… VAR, no vales para pu…!”, precedió el grito de gol que finalmente la fanaticada esmeralda pudo sacar desde el fondo de sus gargantas y es que a final de cuentas el VAR quedó de lado ante un gol tremendamente esperado que significó nada más ni nada menos que el empate verdiblanco.

