Abrazado, apapachado y hasta bromeado por sus nuevos compañeros de equipo, así se mostró Ándrés Guardado en su primer día de entrenamientos con el Club León, mismo que se realizó en La Esmeralda este miércoles por la mañana.
Atento y despejado, lejos de un posible malestar producto del Jet Lag, Guardado apareció dentro de los pasillos de la casa club de la Fiera perfectamente enfundado en su uniforme de entrenamiento.
Primero atendió una larga conferencia de prensa en la que dentro de muchos temas, explicó que uno de sus principales objetivos será el de convencer a los jóvenes mexicanos de la plantilla verdiblanca de salir al futbol extranjero, en donde consideró están los retos que más forjan.

Un cambio y listo
Tras la atención a medios, el Principito escuchó su primera charla técnica en apoyo con video al interior de la sala de prensa y entonces salió listo para vivir su primera práctica.
Uno de los primeros en acercarse fue Rodolfo Cota, quien lo abrazó y caminó junto con él a la cancha principal del complejo de entrenamientos.

Poco antes de comenzar y aunque ya se encontraba con jersey y short, muchos de los jugadores entre ellos el propio Guardado, decidieron cambiarse de ropas debido a que en la elevada zona en la que se encuentra La Esmeralda los aires un tanto cuanto fríos pegaron con todo.
Ya en campo y siempre sonriente, se incorporó sin mayores problemas y atendió cada una de las instrucciones brindadas por parte del cuerpo técnico de Jorge Bava, quien de acuerdo a sus propias declaraciones dadas esta misma semana, vio una ligera posibilidad de que el 17 vea acción este sábado ante Santos Laguna.

Serán prácticamente tres días de entrenamiento los que registre el Principito durante la presente semana, mismos en los que seguramente buscarán no sobrecargarlo para así finalmente tomar la evaluación el viernes previo al duelo sobre sí verá o no actividad de arranque o bien de cambio (siendo la segunda la más factible).
