Tita con el León en 1992. MexSport.

Tita con el León en 1992. MexSport.

Leyendas

‘Jugar en León fue una bendición’: Tita

El brasileño repasa sus glorias con la Fiera y más que ídolo, se siente afortunado de haber jugado en León

Por: Redaccion

León.- Pocos jugadores han llegado a La Fiera para convertirse en ídolos de la afición, y aunque su humildad le impidan nombrarse a sí mismo como tal, es imposible negar el cariño y reconocimiento que Tita genera cuando su nombre se relaciona con la institución felina.

Aunque el domingo pasado se cumplieron 28 años del quinto título que consiguió León en el futbol mexicano (1991-1992), la alineación de aquella tarde en el Nou Camp y el resultado obtenido es imborrable en la mente de todo seguidor esmerada que se precie y también del exjugador brasileño, uno de los dueños que tiene aquella estrella.

Tita con el León en 1992. MexSport.

Tita con el León en 1992. MexSport.

Tita en una visita reciente al Nou Camp.
Tita en una visita reciente al Nou Camp.

“Esa fue una oportunidad de oro para todos, tenemos 28 años recordando y comentando esos momentos, tu nombre queda en la historia del club (...)", comentó Milton.

Lo que yo le decía a los chicos era que teníamos que tratar esa oportunidad de ser campeón como única en la vida, muchos quizá no tuvimos la oportunidad de ser campeones después, era una oportunidad de oro para todos, tienes que dejar la vida”.

Quien de inmediato, en la entrevista en Soy Fiera y por medio de Facebook, comenzó a recibir decenas de mensajes (entre ellos uno de Carlos Turrubiates) en los que la palabra “ídolo” era la principal característica, misma que después, arrancó algunas lágrimas de los ojos del mediocampista esmeralda.

Jamás podría ponerme en esa situación (el ser ídolo), fui un jugador de muchos que tuvieron la suerte de jugar en este equipo, eso fue una bendición para mí y mi familia porque mis niños crecieron en esa ciudad, hice mi trabajo, procuré dar lo mejor (...) Fui muy feliz en León, es impresionante el cariño, eso es energía para uno, creo que voy a vivir muchos años por eso”, dijo después, entre risas.

Tita brilló con los Verdes.
Tita brilló con los Verdes.

El camino, sin embargo, no fue sencillo: “no éramos los favoritos (en la campaña 1991-1992)”, recordó Tita, por lo que aprovechar la localía, entrenar durante horas esos tiros libres que se convirtieron en su sello personal, la guía de Víctor Manuel Vucetich y el gol con el que Carlos Turrubitaes abrió el marcador ante Puebla los encaminaron al triunfo.

“Nosotros éramos fuertes en casa, esa era nuestra fuerza, teníamos un equipo joven, éramos imbatibles en casa y sabíamos que con eso teníamos la oportunidad de ganar (...) Vuce era un entrenador con mucha determinación, conocía el medio, organizó un equipo fuerte, no jugaba a dar espectáculo pero sabía lo que hacía. Además, el gol de Turrubiates nos dio esa tranquilidad, de que la copa se quedaría en León”.

En la final contra el Puebla.
En la final contra el Puebla.

Y agregó: “Ahora que pasó todo vemos las cosas diferentes, yo ya regresé al Nou Camp pero no he visto una química de la gente con la que tenían conmigo, con la certeza de que iba a caer el gol, la gente gritaba mi nombre porque tenía la seguridad de que tres tiros libres iba a meter uno y eso no pasó más. La gente confiaba en el trabajo de toda la semana. Adrián Martínez me ayudaba todos los martes y jueves a tirar tiros libres, de todas formas, eso te da la seguridad de que a la hora que necesite el equipo, tú los vas a meter, la gente confiaba: ‘Ahí viene Tita, nos va a sacar de esto otra vez’”.

Yo me quedé casi tres horas en el vestidor, no se podía salir, jugué 21 años como profesional y nunca vi una imagen de un estadio como el Nou Camp con toda la cantidad de banderas que tenían los aficionados, eso está grabado en mi mente hasta hoy. No recuerdo haber visto un día así”.

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