CLUB LEÓN

¡Campleón! El Club León celebra 30 años de su quinta estrella

De la mano de Tita, Vucetich y compañía, la Fiera iluminó a la ciudad

León se coronó en 1992 ante Puebla.
Vucetich da instrucciones en el tiempo extra.
Chato Ferreira, portero campeón del León.
Escrito en LEYENDAS el

Hay días que se quedan para siempre en la memoria. Horas de júbilo y algarabía que entran directo a la historia personal y general de una ciudad. Uno de esos momentos se dio el 7 de junio de 1992, cuando los aficionados al futbol de León se unieron para disfrutar la gloria de sus héroes en el Nou Camp

La proeza fue gigantesca, pues el Club León vivió una historia de ensueño tan sólo un año después de haber resurgido de las cenizas, ascendiendo de la Segunda División al máximo circuito. 

Paco Uribe celebra el título del León en 1992.

Fue un día largo, iniciado con la procesión al estadio, luego con una dramática victoria en tiempo extra 2-0 sobre Puebla y finalmente con el estallido jubiloso de una afición que tomó las calles para celebrar su quinta estrella.

El camino a la quinta estrella

León llegó a ese domingo de junio tras mucho sufrimiento. Terminó el torneo regular en cuarta posición, sorprendiendo al futbol mexicano con el liderazgo de Milton Queiroz Tita, la solidez de Marco Antonio “Chato” Ferreira en el marco, la velocidad de Lupillo Castañeda en la banda, la garra de Marco Antonio Bennato Costacurta “Marquinhos”, la clase de Martín Peña y Alberto Coyote, la fuerza de Carlos Turrubiates, Edgardo Fuentes y Paco Uribe y la ambición de jóvenes como Humberto González, Alfredo Murguía y Ricardo “Chavicos” Enríquez, entre otros.

El León que jugó la Final Vs Puebla.

En Liguilla, la Fiera echó a Cruz Azul y al campeón Pumas, para citarse en la final con otra sorpresa: el Puebla de Manuel Lapuente.

Luego de un gris y aguado, literalmente, 0-0 en el Cuauhtémoc, León tenía todo para coronarse en casa, aunque debió esperar hasta el tiempo extra para romper la paridad con el mítico gol de Turrubiates y el autogol de Aurelio “Coreano” Rivera.

El júbilo de León tras el título

En aquel 1992 la ciudad vivía momentos de cambio, pues iniciaba una nueva era política y social con los empresarios afiliados al PAN. Al mismo tiempo, León hervía con sus Esmeraldas vestidos con aquella legendaria camiseta Pony.

Tras escuchar el silbatazo final, siguieron largas horas de desorden colectivo, donde hubo cumbia, baile, gritos, insultos, agresiones, desmayos, lesionados y hasta un choque automovilístico. 

Afición del León en 1992.

Un claro ejemplo de ello es el percance que sufrió una camioneta, pues en medio de toda la algarabía, decidió pasarse un alto que provocó un choque contra un Volkswagen en el cruce Tresguerras y Hermanos Aldama. 

En la camioneta una familia entera festejaba el triunfo de los esmeraldas, el cual se olvidó por un momento cuando este automóvil comenzó a incendiarse debido a que la gasolina se derramó. El pequeño incendio fue apagado con refrescos y agua por elementos de Tránsito Municipal y no pasó a mayores. 

Esmeraldas celebran el título del León.

Todos se unieron 

Toda la ciudad se paralizó en el festejo de la quinta estrella de la institución. Bulevares famosos de León como el López Mateos se pintaron de verde al ser bloqueados por la multitud verdiblanca que celebró el campeonato de su equipo. 

Propios y extraños se unieron aquella tarde del 7 de junio de 1992 y es que, sin siquiera ser aficionados, estaban contentos por el logro de los esmeraldas. 

El periódico al día siguiente de la final León Vs Puebla.

Amas de casa, ancianos, niños y jóvenes se dieron cita en las celebraciones, tal y cómo lo dio a conocer la edición impresa del Periódico A.M un día después del logro. 

“A mí no me gusta el futbol, pero creo que hoy vale la pena celebrar por nuestro equipo y por León”, declaró uno de los cientos testigos de aquella mítica celebración. 

AM reflejó la fiesta en León.

‘Aquí va Tita’

Con esa frase la locura se apoderó de multitudes cuando, cerca del hotel Fiesta Americana. Un carro totalmente negro con los vidrios polarizados se unió a la caravana con la leyenda: ‘Aquí va Tita’, uno de los principales héroes de aquel plantel. 

“Inigualable imagen en las tribunas y lo que se desató en las calles fue apoteósico. Hileras de coches pintados con los nombres de los jugadores candidateados para presidentes”, recuerda Luis Gerardo Lugo, hoy colaborador de SoyFiera. 

A 30 años del suceso, aquella tarde calurosa sigue presente en la memoria de la ciudad.