El exarquero del Club León, Edgar Melitón Hernández, recordó cómo terminó por defender los colores esmeraldas, toda vez que prácticamente ya se encontraba amarrado con Correcaminos de la UAT, situación que hubiera marcado su vida a grado tal de llegar al arrepentimiento. 

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Radicado actualmente en su natal Veracruz, Melitón concedió una entrevista a SoyFiera en donde narró cómo es que se concretó su fichaje con los ‘Panzas Verdes”, con los que consiguió el ascenso en 2012, uno de los momentos más importantes en la historia del Club León (quizá el primero, como opinan miles de aficionados).

Siempre estuve al lado de grandes porteros en Pachuca, me tocó estar con Poncho Blanco, con William Yarbrough, con (Rodolfo) Cota, pero todo se dio con Tita (entonces entrenador del León), en una oportunidad que tuvimos de ir a jugar con ellos y recuerdo que ahí estaba Rodrigo (Fernández) y todo se dio para que yo pudiera cumplir un sueño de ir a jugar con el ‘América’ de la Liga de Ascenso y ese era el León, era el mejor equipo”.

 

Yo no lo he contado mucho, sólo a contadas personas, pero lo diré aquí: Yo estaba amarrado para jugar con Correcaminos, ya tenía todo listo, incluso me hubiera encantado jugar con ellos, pero instantes antes de ir para allá, Rodrigo (Fernández) me llama y me dice: ‘Vente al León’ y bueno, al final me convence y se dieron las cosas de las que obviamente no me arrepiento y que posteriormente marcaron toda mi carrera y mi vida”. 

Tomó la mejor desición en su vida y así lo dejó en claro:

Me hubiera arrepentido de no haber ido a León, suponiendo que hubiera ido a Correcaminos y que me hubiera quedado en el Ascenso después de aquella final (2012), realmente me hubiera arrepentido, pero Dios sabe por qué hace las cosas y hoy puedo decir que estoy feliz de haber pertenecido al equipo que cortó una larga espera, una sequía de 10 años”.

Recuerdos imborrables

La afición y la pasión de la ciudad por León, es algo que lo marcó de por vida:

Realmente tengo los mejores recuerdos, desde que iba al mercado y me encontraba a la afición. Por ejemplo iba por tomates y siempre hasta me regalaban uno o dos de más, es cuando te das cuenta del gran cariño que te tienen y al revés, cuando me equivocaba, no faltaba el comentario o la crítica y bueno, había que aguantarlo. Recuerdo que me decían mucho: ‘Aquí no vengas a venderte’, eso nunca se me olvidará”.

Finalmente y sin temor, aceptó que será del León, por el resto de su existencia: “Cuando me hablan de León, cuando veo una llamada con la Lada de allá, sé que es por algo bueno y yo no me puedo cerrar al lugar y al equipo al que amo, al que me marcó. Puedo decir que al León lo llevaré siempre, incluso hasta el día que uno acabe en el cajón”.

Leonés de nacimiento, adoptado por San Luis Potosí y ahora de regreso a la ciudad. Tuve la fortuna de cubrir la final por el ascenso en 2012, la sexta y séptima estrella logradas por Matosas, aunque...