Franz Beckenbauer vivió casi un mes en el hotel Comanjilla, en Silao. Además, jugó cuatro partidos en el recién inaugurado Estadio León. Pero lo más importante: Dejó una huella imborrable en la memoria de los leoneses que disfrutaron al Kaiser durante el Mundial México 1970.

Beckenbauer murió en la madrugada del lunes en Alemania. Su familia confirmó la muerte de quien fuera campeón mundial como jugador (1974) y entrenador (1990) y desde entonces se han sucedido las condolencias y los recuerdos.

Franz Beckenbauer alza el título del Mundial en 1974.

Comanijlla fue su casa

En León, la nostalgia también brotó.

Y es que El Kaiser y aquella selección de Alemania Federal hicieron de Guanajuato su casa entre junio y julio de 1970.

En aquel entonces, el Nou Camp de León era uno de los estadios más modernos de la Primera División, inaugurado en marzo de 1967. Había sido sede de amistosos rumbo a los Juegos Olímpicos de 1968 y por ello fue designado para todos los partidos del Grupo 4 en el Mundial de 1970, con Alemania, Bulgaria, Perú y Marruecos, además de un juego de 4tos. de final.

La construcción del Estadio León.

Por ello, los organizadores buscaron hoteles para las cuatro selecciones mundialistas y a los alemanes le dieron como opción la pintoresca construcción en Comanjilla, en el municipio de Silao.

Unas semanas antes, ahí se habían hospedado Pelé y su espectacular Brasil, en preparación justo para el Mundial, así que las instalaciones estaban probadas, lo que convenció a la delegación alemana, que tenía a Franz Beckenbauer como su líder.

Una estampa de Beckenbauer con un niño, afuera del balneario de Comanjilla.

“Recuerdo que los alemanes se fueron a Comanjilla y allá estuvieron unas tres semanas, porque allá entrenaban, comían y descansaban”, comenta Primo Quiroz, hoy historiador del Club León y quien en 1970 entró al grupo de médicos encargados de la atención a las selecciones mundialistas.

“Yo estaba recién recibido como médico y me invitó Harold Gabriel para estar en los servicios del Mundial y así pude estar cerca de los alemanes en Comanjilla y vi de cerca a Beckenbauer”.

Quiroz recuerda a Franz como un líder serio, elegante y de no muchas palabras ante los aficionados o los medios, pero siempre amable.

Franz Beckenbauer en Comanjilla. Faz.Net.

“Era una persona que imponía. No me tocó tanto como convivir con ellos, pero sí ver cómo se comportaban y jamás hubo algún problema, además de que venían a León para entrenar y jugar”.

Claro que eran otros tiempos y los seleccionados podían pasear por las calles sin ser acosados. Ya en la cancha, ver a Beckenbauer y compañía era inolvidable.

“Nunca se me va olvidar su imagen en el Estadio León, verlo jugar con esa clase que no ha tenido otro jugador en la historia. Era un defensa, pero llamaba más la atención que los delanteros. Ahora sí que tomaba el balón y ya sabías que era diferente”.

‘El más fino que me tocó ver’

Aquella Alemania ganó sus tres juegos de primera ronda: 2-1  a Marruecos, 5-2 a Bulgaria y 3-1 a Perú, siempre con Beckenbauer como líder.

Con ello, clasificaron a 4tos. de final en primer lugar del grupo y su ventaja fue quedarse en León para esa ronda, disputada ante Inglaterra, que llegaba como monarca mundial, en una reedición de la final del certamen anterior.

Beckenbauer se barre en el Alemania Vs Inglaterra.

“Yo a Beckenbauer lo vi en cada uno de los partidos que jugó Alemania aquí en León, tuve la suerte de estar ahí”, recuerda José Luis Lugo, quien entonces iniciaba su carrera como portero profesional.

“Sólo puedo decir que es uno de los jugadores más finos que me ha tocado ver”.

Lugo recuerda al Kaiser como un capitán que ordenaba desde la zaga, que igual indicaba por dónde atacar y luego se barría para despejar el peligro.

“Era todo un líder, manejaba toda la defensa y apoyaba a sus compañeros”, recalca.

“u posición de líbero siempre la desempeñó muy bien: cuando había oportunidad, subía al mediocampo y atacaba, pero de inmediato regresaba a la defensa”.

Alemania completó su paso perfecto en León venciendo a Inglaterra 3-2 en duelo que se extendió a tiempo extra y en el que el propio Beckenbauer anotó, marcando así una despedida triunfal de la ciudad.

“Los alemanes se fueron felices y luego me tocó ver por televisión la semifinal (contra Italia), en el Partido del Siglo, donde él (Beckenbauer) jugó vendado. Ese partido estaba cantado para que avanzara Alemania, pero por circunstancias del futbol, perdieron y no se pudo dar esa final contra Brasil”, concluye José Luis Lugo.

El Kaiser se quedó sin título en México, pero para los leoneses que lo vieron jugar, aquellas semanas quedaron grabadas como el mejor de los trofeos.

*Con información de Gabriel Márquez.

Apasionado por el futbol, he seguido a la Fiera durante 20 años, desde Cihuatlán hasta Barcelona. He conocido y narrado cientos de historias de aficionados y sé que ellos son el gran tesoro de este...