Contento y agradecido por ser inducido al Salón de la Fama del futbol mundial, el exaraquero paraguayo José Luis Chilavert confirmó lo mucho que le hubiera gustado jugar en el futbol de México y en especial en León.
El mundialista por la selección guaraní en Francia 98, explicó: “La verdad sí estuve a punto de venir (a México); de hecho, aquí Hernán (Cristante) ya lo adelantó: En nuestros tiempos nos buscaron, la verdad siempre me quedé con ganas de venir a jugar a México, un gran país y una gran liga, pudo ser Toluca pero me hubiera encantado venir a León”, dijo.

Chilavert está en León para la ceremonia de inducción del Salón de la Fama, que se realiza este martes en el Teatro del Bicentenario Roberto Plasencia.
Chilavert compara la actualidad de los arqueros con los de su época
Para Chilavert, en la actualidad se sufre con los arqueros en el mundo, pues considera que los técnicos actuales “ya no se preocupan si atajan o no”, dijo:
“Han cambiado, sin duda. En la etapa nuestra, yo siempre comento que en mis inicios en Paraguay trabajábamos con 20 balones y cuando llegábamos al sexto ya estábamos muertos (sic), hoy los chicos trabajan sólo con cinco balones, trabajan mucho coordinación, pero hoy lo que los técnicos buscan es que los chicos jueguen bien con los pies, ya no se preocupan si atajan o no”.
Recuerda aquel gran discurso del Francia Vs Paraguay en el 98
Por otro lado y uno de los puntos importantes en la atención a medios encabezada por Chilavert, recordó aquel gran momento donde en Octavos de Final la selección paraguaya se entró al tú por tú con los anfitriones en la cancha del estadio Estadio Félix Bollaert en el Mundial del 98, en donde pasó a la historia por un tremendo discurso motivacional a sus compañeros.
“Fue un momento realmente que recuerdo por siempre, desde que nos hospedamos en un pueblito a una hora de Montpellier, recuerdo que la gente de la región no sabía ni si quiera en dónde estaba ubicado Paraguay, todos nos preguntaban que dónde estaba nuestro país”, recordó el paraguayo con simpatía.
“Luego, ya en el partido la verdad, es que si fue el partido de nuestras vidas, un partido de sumo desgaste, de mucho, pero mucho estrés”.
“Ya luego vino Blanc (Laurent) con el gol que nos eliminó, pero si de algo estoy seguro es que a partir de ese momento en algo que me llena de orgullo, es que a los franceses nunca se les olvidará dónde está Paraguay por aquel partido que dimos”, concluyó.
