León.- Fue muy agradable que León regresara a su estadio para el partido contra Santos, es que era muy triste que no pudieran jugar en su casa como sucedió ante América. Qué bueno que se llegó a un acuerdo y que seguirán jugando aquí.
También que bueno que la marcha del equipo va viento en popa, de maravilla, se ha hecho un gran trabajo en todos los aspectos, incluido el físico, porque el ritmo del plantel está a la altura de las circunstancias.
Desde luego esto nos pone a todos muy contentos: directivos, jugadores y sobre todo los aficionados, que tienen el deseo de regresar al estadio para disfrutar más del ambiente. Por ahora hay que acatar las indicaciones para que no nos veamos en problemas posteriores, aquí sólo hay que tener paciencia.
Ahora, La Fiera parece ser el más serio candidato al título, pero en el futbol por un error puedes echar abajo lo que pasó durante todo el campeonato. Somos seres humanos y espero que con el equipo no suceda, pero somos propensos a los errores.
Los muchachos tienen que seguir con el mismo entusiasmo y el mismo deseo, seguramente así será porque están muy bien dirigidos, están conscientes de la responsabilidad que lleva cada uno de ellos. Me da gusto porque cuando ves esto en un equipo da alegría, eso es el futbol, alegría, se disfruta aunque las cosas en tu vida diaria no vayan del todo bien.
La voltereta que dio el equipo ante Santos me pareció muy agradable, no pasó mucho para que empataran y remontaran, esa es una prueba más de lo comprometidos que están los jugadores, de la alegría con la que juegan, con la que protegen y cuidan el balón.
Ellos deben estar conscientes de lo que se espera de ellos, en el futbol todo puede suceder pero pasarán cosas menos graves si estás atento en todos los sentidos, si escuchas a tu entrenador, no es sólo “muchachos, aquí está el balón y a ganar”.
Debe existir una armonía grupal, así como lo están manifestando, lo que está sucediendo no es coincidencia sino un pago al esfuerzo por lo que se está haciendo, son un equipo y se nota hasta con los jugadores que no son titulares, entienden que son parte del grupo y es necesario que estén listos en todo momento.
Cada partido que se gana es una mayor responsabilidad porque la meta es el campeonato, nada de echar campanas al vuelo, hay que seguir por el mismo camino. Ya habrá el momento de celebrar cuando se obtenga el campeonato.
