El naufragio en Mazatlán dejó la nave de la Fiera dañada y varios heridos de por medio.
La derrota alejó al León de la Liguilla, de hecho, un triunfo del Santos sobre Pachuca este lunes obligaría al cuadro esmeralda a olvidarse de calificar directo a la Fiesta Grande.
Para la Fecha 17 del Guardianes, Luis Montes estará castigado por la roja en Mazatlán mientras que William Tesillo y Santiago Colombatto son reportados en la página oficial de la Liga Mx con cinco tarjetas por reglamento por lo que este martes se haría oficial su suspensión.
Además, las lesiones inundan el seno esmeralda. Fernando Navarro está fuera de la competencia, David Ramírez está en vilo luego de abandonar el juego pasado, mientras que Joel Campbell y Stiven Barreiro también están “tocados” muscularmente.
Aunque el León se juega su posición ante Gallos, una opción que tiene Nacho Ambriz es alargar la convalecencia de los lesionados por una semana más para tenerlos al cien en la siguiente fase.
A la espera del resultado entre Tuzos y Guerreros, la Fiera debe mirar de reojo a la quinteta de equipos que le pisan los garras y que le pueden quitar la localía en la repesca si la combinación de resultados de la jornada final así lo dispone.
El último resultado caló hondo en el mundo esmeralda por lo que urge levantar la cabeza y mirar al horizonte. Las bajas son importantes, el partido 17 para el León también lo es.
Mientras que el capitán y subcapitán estén fuera, será preciso que alguien más se ponga el gafete y asuma el liderazgo que hoy requiere el equipo para cerrar el torneo. Algo que va mentalmente más allá de la capitanía.
En esto y con tantas bajas, Rodolfo Cota y Jean Meneses se perfilan casi por obligación para hacerse cargo de esta responsabilidad.
La incertidumbre que produjo el resultado en contra le dejó a Nacho el compromiso entero de que el equipo no se caiga en esta etapa definitiva.
Otro resultado negativo o un mal funcionamiento en lo que viene, solo alimentarán las voces que vierten sobre el equipo teorías que merman la armonía futbolística. No le queda de otra, Nacho Ambriz debe quemar las naves y hacer que la Fiera solo avance hacia adelante sin que tiemblen las piernas.
Resulta prioritario rugirle a la tormenta y demostrar que el feo tropezón en el Kraken fue un accidente que no lastimó las entrañas del felino ni la mentalidad del campeón.
El hecho es que sí o sí habrá una repesca para el León.
En más palabras, la Fiera tiene de frente dos partidos que podrá convertir en seis más. El futbol da oportunidades en las que no se puede morir de nada.
Quemar las naves para calentar el ánimo y los deseos de ganar, solo así la Fiera podrá repetir el éxito.
