Cuando un equipo anda mal, el primero cuyo puesto está en riesgo es el director técnico. No me sorprende, yo lo viví. Pero los que juegan son los jugadores, el técnico pone su estilo de juego y en el futbol no hay mucho que inventar.

Entiendo la molestia por los últimos resultados que ha tenido el León pero lo cierto es que los jugadores tienen su parte de culpa: “que nos tiene muy amarrados atrás”, “que no nos da libertad de irnos al ataque”… las salidas bobas que se tienen. Es penoso ver estas situaciones porque yo las viví también y desde los dos lados, sé lo que se siente y la verdad es que el hilo siempre se corta por lo más delgado.

El técnico siempre es el que se va aunque él no juega, lo único que hace es poner su estilo de juego, bueno, malo o regular, eso depende de los jugadores si lo llevan a cabo, pero no creo que un timonel juegue para perder.

Si Ariel Holan se va, los más contentos serán los futbolistas que no juegan porque con la llegada de un nuevo entrenador podrían tener oportunidades, pero es triste ver que cuando se gana, se ensalza a los jugadores y no se habla del técnico, pero si se pierde, siempre es culpa del entrenador. Yo no he visto que corran jugadores por los malos resultados.

Suele pasar que cuando llega un nuevo entrenador se dan los buenos resultados, los jugadores ya descansaron de cómo era el técnico anterior… ojalá llegue un mago y que haga que los jugadores rindan.

Creo que en el caso del León, las cosas no se solucionarán despidiendo al técnico, se necesita analizar qué es lo que sucede internamente con los jugadores, no va a llegar un mago que con su varita hará que jueguen bien y ganen, aunque eso se piense.

Lo cierto es que el técnico no juega y eso no me cansaré de decirlo, los jugadores también tienen que asumir su responsabilidad en los malos resultados porque ellos generalmente hacen lo que creen que está bien dentro de la cancha. 

Por eso, como jugador que fui y luego como entrenador, me atrevo a hablar así, porque lo viví y de los dos lados. A ver si el técnico que viene trae la fórmula mágica para hacer que el equipo mejore de pronto cuando faltan cuatro jornadas para el cierre de la temporada regular.

 

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