Es importante empezar ganando en una nueva temporada, eso te levanta el ánimo y no sólo por conseguir el triunfo, sino porque siempre piensas “éste puede ser el bueno”. Tanto si eres técnico como si eres jugador, es agradable empezar bien.
El panorama es distinto cuando pierdes, pero como no fue el caso, yo de verdad espero que León nos dé satisfacciones en este nuevo torneo en la Liga MX, nos regale la alegría de que salgan adelante y ganen… ahora es prematuro hablar del campeonato, pero lo cierto es que el que pega primero pega dos veces, entonces, ojalá nos den la alegría, a través del tiempo y de su futbol, de que puedan ser campeones.
Hay que empezar así para aspirar a ganar algo más.
Claro que hay cosas qué corregir y en eso debe concentrarse el técnico, es su obligación estar pendiente, desde antes de qué empiece el torneo, de cómo está el equipo, si ya están echando campanas al vuelo… no, es importante mantener los pies en el suelo y concentrarse en los partidos y los puntos que siguen.
Es importante que el equipo se mantenga sin lesiones, ya se presentó una en el primer juego del torneo así que esos detalles son muy importantes porque perjudican el trabajo colectivo.
León fue uno de los pocos equipos que ganó en una primera jornada en la que hubo muchos empates, claro que da gusto que tu equipo obtenga estos resultados pese a no golear como otros equipos, pues estas cifras tan abultadas en ocasiones no funcionan del todo bien a futuro.
Claro que siempre quisieras ganar, por lo que el técnico tiene que animar a sus muchachos, que el equipo sea también un buen grupo, que si un jugador se lesiona o lo castigan, ahí está alguien más con la ilusión de hacer bien las cosas y quedarse con el puesto, esa competencia sana.
Ahora, cambiando un poco de tema, qué triste ver el resultado de la Selección Mexicana Sub-20 en el Preolímpico de la Concacaf, en el futbol no está nada escrito. A veces se puede salir demasiado confiado y se cometen errores.
En este caso, el rival fue de altura y nos ganó, hay que tener cuidado y concientizar al jugador: al rival hay que respetarlo futbolísticamente y siempre salir a ganar. Ojalá esto sea un aprendizaje para estos jóvenes que todavía tienen un largo camino por delante.
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