El León jugó lo literalmente justo para ganar tres puntos que le ponen en la zona de repesca y con posibilidades de recibir en casa ese duelo.
La Fiera brincó a la octava posición y depende de lo que haga en la última fecha para reafirmar su futuro.
Minutos de inspiración de Víctor Dávila al inicio del juego le dieron la ventaja al León. Un pase a Di Yorio y después un golazo del mismo chileno marcaron la diferencia. Ya en la recta final, Yairo Moreno, fiel a su costumbre de definir marcadores, anotó el 3-1 decoroso.
El triunfo es valioso para la Fiera, aunque también con ciertos detalles que impiden el convencimiento total de su forma de juego pues Gallos en todo momento estuvo cerca.
Es difícil resguardar una constancia futbolística cuando en el cuadro titular se hacen cambios y cambios. Ahora fueron cinco los movimientos que Renato Paiva hizo para arrancar y hacer frente a Gallos.
Byron, Fidel, Fede, Dávila y Mena fueron ahora lo elegidos. Cervantes, Campbell, Montes, Yairo y Alvarado los sacrificados.
Con casi medio equipo diferente, a la Fiera le alcanzó para un buen primer tiempo, a secas, pero no más.
En la segunda parte el León jugó con fuego sin poder ampliar la ventaja por muchos minutos y así le mantuvo la vela encendida a los queretanos.
En la complementaria, Gallos se cansó de fallar oportunidades ante la facilidad defensiva que ha tenido el León como oferta para el mejor postor en todo el torneo. Fue darle mucho a un equipo que es el último lugar y eliminado.
Hoy se valora el resultado positivo estando parados en el límite confuso de no caer en ser resultadistas.
Hay Esmeraldas que funcionan en lo individual y eso rescata el proyecto de Paiva. Lo colectivo es un problema que no se ha resuelto del todo.
Se quiere ver a un felino superior y contundente, pero no es esa la realidad. La Fiera tiene que vivir hasta donde pueda y como pueda.
Twitter @geraslugo

