La crisis en el León continúa, y el Cruz Azul se encargó de evidenciar muchos de sus defectos.

El dominio cementero fue claro desde los primeros minutos del encuentro. Los Verdes, que presentaron una media diferente, con los jóvenes Ambríz y Santos, decidieron desde un principio aguantar atrás, cediéndole la iniciativa al rival, tal y como ocurrió el domingo ante Atlas.

Pero las diferencias entre el Atlas y el Cruz Azul son muchas, y el conjunto celeste no perdonó, consiguiendo dos goles en la primera mitad. Sin recuperación en el medio campo, y con su última línea demasiado atrás, el León vivió un primer tiempo de pesadilla, con una Máquina que evidenció el sistema de Bava.

Pero los problemas de La Fiera no son solo atrás. A esta versión del León le cuesta mucho trabajo construir al frente, y generalmente salta las líneas, buscando una individualidad de Viñas o el “Diente”. 

Entre las pocas cosas buenas de Bava hasta ahora, hay que reconocerle su tino en los cambios, quedando esto comprobado con los ingresos de Guerra, Medina y Alvarado, quienes le cambiaron un poco el rostro al equipo verde en la segunda mitad. Se desearía ver este atrevimiento del técnico desde el arranque de los partidos, y no solo cuando se está abajo en el marcador.

Sin embargo, y a pesar del par de goles conseguidos, -y  con todo y apagaron incluido- la reacción esmeralda no alcanzó. El León sigue siendo equipo de medios tiempos, y eso se ve reflejado en los pobres resultados hasta ahora. El panorama luce muy oscuro para Jorge Bava y su equipo.

Con 25 años de carrera, ha vivido con el futbol desde la cuna, ya fuera con el Unión de Curtidores o con el Club León. Sabe encontrar el punto fino en cada juego y en cada movimiento de una Fiera a...