Ochenta años se dicen en un suspiro, el mismo que está lleno de sabores y sinsabores, de triunfos gloriosos y derrotas vergonzosas, de épocas de fieras con garras mortales y también de colmillos sin filo.
Todo eso es lo que le da condimento a la historia de un club de futbol como lo es el Club León.
Este 20 de agosto el León cumple ocho décadas de existencia.
En estos momentos no se tiene al equipo en un máximo momento futbolístico y hasta nos atreveríamos a asegurar que está lejos de ser uno de los mejores planteles de los últimos años.
En un aniversario significativo como este, el ideal sería festejarlo con un título, pero no podemos tapar lo evidente por lo mostrado en el arranque de la Liga y la Leagues Cup.
Volteando un poco la moneda y paralelo a lo deportivo, hoy el Club León goza de una tranquilidad económica, no hay amagues directivos ni escándalos con jugadores como en otros años donde era más noticia lo extra cancha por encima de lo que ocurría dentro de esta.
Dejando a un lado todo lo anterior, siempre habrá motivos para celebrar un año más.
Hace poco tuve la oportunidad de pisar el Salón de la Fama del Club León, recinto formado por el Dr. Primo Quiroz en el que, a través de miles de fotografías, se respira la nostalgia y el especial sentimiento sobre el orgullo y el cariño por este equipo.
Viendo ahí los rostros de los jugadores que han defendido la playera verdiblanca, uno se transporta desde los orígenes hasta los tiempos actuales en ese manifiesto que han dejado más de tres mil tardes y noches futboleras oficiales que la Fiera ha disputado.
Cuando se rememoran los momentos de gloria, recordamos casi siempre a los mismos nombres y motes de jugadores como el de “La Tota” Carbajal, Battaglia, “Dumbo” López, Davino, “Chepe” Chávez, Tita o Boselli. Sin que esto quiera decir que en la historia del León existen héroes anónimos que con su esfuerzo al recuperar un balón, al marcar a un rival o al ceder un pase, abrieron camino hacia un grito eufórico de la afición.
Y esos jugadores desapercibidos que dieron al equipo un instante importante también son merecedores de un sonoro aplauso.
Felicidades al León, un club que tiene seguidores de hueso colorado y de los que de repente se enamoran con una buena racha.
Felicidades al equipo del que hablamos a diario, al que criticamos y elogiamos, del que millones son aficionados y del que todos somos directores técnicos, equipo en el que todos tenemos la razón e inevitablemente una razón para seguir de cerca.
Ochenta años se dicen en un suspiro y este suspiro tiene miles de historias esmeraldas.
@geraslugo en X
