Sebastián Santos lamentando la derrota de su equipo. Foto: Mexsport.
Sebastián Santos lamentando la derrota de su equipo. Foto: Mexsport.

Ante Cruz Azul, todo se perdió.

Nico Fonseca perdió la cabeza, Bellón perdió la cadera, la Fiera perdió la ventaja y Berizzo la posibilidad de amarrar la Liguilla directa.

Lo del charrúa es inexplicable. En lo personal, considero que había sido de lo mejor del León en todo el torneo, sin embargo, cuando más se necesitaba de él, de su frialdad para maniatar a los celestes en el medio campo, se hizo expulsar de una manera infantil.

La primera amarilla se la ganó por una barrida prácticamente fuera de la cancha y la segunda en una zona donde lo mejor era arrinconar al rival.

Lo peor, es que la expulsión vino cuando lo más importante era cerrar espacios y quitarles el balón a los locales, cuando lo más necesario era tener a Fonseca en el campo.

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La roja de Nico fue factor en el destino del partido, aunque no podemos dejar caer en esta circunstancia toda la culpa del doloroso tropiezo.

León renunció a jugar en la cancha celeste al anotar el gol de la ventaja. Cuando había logrado nivelar fuerzas en la cancha, optó por cederle el dominio a La Máquina, un equipo al que, si le das el balón, tratará a toda costa de llevarlo a las redes.

Los Verdes perdieron la noción de la marca, los dos goles recibidos en CU quedaron como vestigios de ello.

Vicente Sánchez acertó en sus cambios siendo ambicioso y, sobre todo, en el ingreso de Amaury Morales que hizo y deshizo todo cuanto pudo por la banda derecha.

Su quiebre ante Paul Bellón fue mortal. Amaury pensó qué hacer y de Bellón quedó en evidencia su tibieza al defender porque también un zaguero tiene derecho a ser bravo y voraz por el esférico.

Al León le sacaron el partido en el ocaso del mismo, esta vez la estrategia de Berizzo no funcionó.

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Ceder terreno y el balón terminaron por desgastar en demasía al equipo. Intentó asegurar la mínima ventaja con gente de perfil defensivo y la historia se escribió narrando un auténtico viacrucis esmeralda.

Después de liderar la Liga en la primera mitad del torneo, ahora la Fiera se juega su pase directo a la Fiesta Grande en la última fecha y ante un rival difícil de roer.

La triste derrota del León no debería, pero sí opaca la gran actuación de Óscar Jiménez y de David Ramírez, dos esmeraldas que se entregaron sobre la cancha.

El portero manteniendo con vida a la Fiera y el Avión distribuyendo bien el esférico.
No obstante, se hablará más de los tres puntos perdidos.

@geraslugo en X

Con 25 años de carrera, ha vivido con el futbol desde la cuna, ya fuera con el Unión de Curtidores o con el Club León. Sabe encontrar el punto fino en cada juego y en cada movimiento de una Fiera a...